lunes, 5 de noviembre de 2018

CS2018 - Etapa 3 - Baeza

 

Engañados por Google Maps

Me despierto en Huesa y los pronósticos han acertado de pleno, lluvia de intensidad media desde primera hora de la mañana. Abortamos salida, espero a ver si escampa o amaina al menos. Ahora llueve mucho.

Me paso toda la mañana como un león enjaulado, dando vueltas en la habitación y mirando el radar de lluvia esperando a ver si aparece una ventana sin agua en la que salir de Huesa pero el frente no acaba de pasar nunca. Así que llega un momento después de varias horas que tengo que tomar decisiones y me hago una propuesta muy simple, salgo cuando se cumpla lo primero: que pare la lluvia o que se hagan las 12. Al final se dan las dos cosas simultáneamente, llueve muy poco y son las 12. ¡Vamos! Nada que ver con la hora de partida de ayer a las 7:30.
La salida es tipo estampida, en bajada potente durante bastantes kms -yupiiii, llueve un poco, me pongo la gorra impermeable que me he comprado pero voy incómodo. Fuera gorra hostias! Enseguida aparece ante mis ojos el paisaje monotemático de estas latitudes: olivos, olivos y olivos.

La carretera como hemos dicho empieza fácil, como que llevo 25 km/h de media con una MTB y alforjas pero pronto se va complicando. El terreno andaluz de lomas onduladas se empieza a sentir. Sale el sol con timidez pero al menos sale. 
La ruta que llevo en principio es la diseñada por la aplicación Bikemap que siempre me ha parecido muy interesante porque está hecha para ciclistas, sin embargo llegado al punto en el que estoy y consultando cómo llegar al destino deseado con Google Maps en su versión 'como llegar en bici' da una opción que resulta tremendamente atractiva por ahorro de kms y porque transcurre cerca del río Guadalquivir. Es difícil resistirse a la tentación de tomar esta ruta de manera que caigo en ella y me embarco sin imaginar en las consecuencias que tendría.
Lo primero que ocurre es que en unas pistas de tierra que pasan cerca del río empiezo a tomar contacto con el barro, y cuando digo tomar contacto es en grandes cantidades, no un poco. En apenas unos pocos metros de camino de tierra se aglomera tal cantidad en las ruedas que impiden el movimiento teniendo que parar y con un palo ponerme un buen rato a quitar barro para poder continuar. Sigo la marcha paralelo al río y cuando llego al punto en el que se cruza a través de un puente no es que no esté el puente sino que hay unas barreras bajo dos llaves que impiden el paso, una llave de Endesa y la otra de la Confederación Hidrográfica. Me lo está diciendo un operario de Endesa que me dice que está cansado de ver gente equivocarse siguiendo las indicaciones de Google. -Ahrrrg, porca miseria, para llegar a estar en el otro lado del río, que no puede haber ni siqueira 20 metros tengo que hacer más de 20 kms dando un rodeo de la hostia... -Estamos apañaos!
Vuelta atrás y tengo que cruzar de nuevo la barrucera. Intento como puedo sortear aquella 'mierda' sin pringarme en exceso pero aun así me toca limpiar de nuevo. A continuación sigo para dar el rodeo de los 20 kms. Patrás, patrás, patrás, desandando todo lo que había hecho hasta una estación de ferrocarril, ahora se presenta una bonita subida al frente para encaramarnos a una montaña y luego dar media vuelta y bajarla por otro sitio. De locos!

Después de unos kms de asfalto bueno llegan otros de asfalto roto y después llega la tierra y con la tierra la lluvia y con la lluvia los charcos. Y todo esto en un paraje totalmente inhóspito, no hay ni animales muchacho!, que no pase nah porque aquí por no haber no habrá tampoco ni cobertura para teléfono.
Parece que al menos la equipación de chubasquero y alforjas aguantan el agua perfectamente, tiempo habrá de comprobarlo en el futuro.

Tras bastantes kms de caminos de tierra decentes bajo una lluvia persistente estoy deseando llegar a Puente el Obispo para coger una habitación y descansar, el día aunque corto ha sido sufrido por la lucha contra los elementos, particularmente el agua y el barro y no me importa haber hecho menos kms. Cuando por fin llego al pueblo,... chasco de los gordos, me dicen unos chicos que allí no hay hostal ni nada que se le parezca, que la opción más corta es ir a Baeza. Tachán, Baeza, que está allá arriba en aquel cerro, cerca del cielo según se ve desde donde estoy. Madre mía!
Los chavales me plantean las siguientes opciones:
Llevarme en el Audi  jajaja, opción descartada porque ni cabía la bici en el coche lo primero y no estaba la bici como para meterla, embarruzada hasta las arcas. Otra opción que me dan es subirme a un autobús que pasa por allí, un Alsa. La tercera opción ya la podemos imaginar, en la bici.

La opción primera ni existe, la segunda me la pienso, incluso me quedo esperando en la parada un rato pero... hace frío allí, estoy todavía mojado de la lluvia caída, además, ¿y si luego no me quiere llevar? La bicicleta está fatal de barro, mmmmmh, nada nada, que me marcho en la bici. 
Es como hacer una Marina, no se si visto así es mejor o peor, mejor por conocido y peor por lo mismo... tenemos por delante algo más de 8 kms al 7% de media pam pam pam, paciencia paciencia bicharraco, que ya llegaremos.
Cuando voy por la mitad, me pasa el Alsa -Adiossss! 
e inmediatamente después empieza a llover pero bien. Y más y más, acho, que llueve cada vez más. Y que se hace de noche, pero de noche cerrada y allá que voy con las luces hecho un bandido.
Cuando llego a Baeza a las últimas rampas está cayendo la-de Dios, la carretera de subida es como un arroyo que se me viene en mi contra, yo subo a contracorriente como si fuera una lancha o como un salmón, no lo se. La gente me mira como a un marciano, pensando de qué manicomio se ha escapado este. Son momentos complicados.
Llego a un hotel que está al principio de la ciudad y me refugio en el aledaño, hace muuucho frío y sigue lloviendo aunque parece que va calmando un poco, tan fuerte no puede caer mucho tiempo. Con dificultades saco el móvil y busco hotel en Booking. Baeza, Oferta oferta, 4 estrellas por 38 euros. Llamo,-¿tienen habitación? -si -pues muy bien, voy para allá. Cargo navegador, busco el hotel y tachán, pero si estoy aquí! jajajaja, No había pasado un minuto y estaba entrando en recepción haciendo la reserva y con el empleado sorprendido. Le digo que disculpe por lo asquerosa que va la bicicleta y me dice que no pasa nada, que la dejarán en un lugar seguro del garaje. Estupendo!
Qué gusto no, qué gustazo la ducha, arreglar un poco las cosas, quitar el barro, descansarrrr, y luego cenar por todo lo alto en un restaurante de la ciudad, demasiado caro eso sí, me pasé. Pero el lomo de orza y las anchoas estaban divinas.

Qué bonito Baeza! Mañana tengo que visitarla. Me voy al hotel a recomponerme de los sustos y de los acontecimientos del día.  Es verdad que he hecho un retroceso de la ruta natural pero la visita a Baeza merecerá la pena.
 
 



domingo, 4 de noviembre de 2018

CS 2018 - Etapa 2 - Huesa

 

Salgo tempranito, siendo ya Noviembre y estando en un pueblo pegado a la sierra las 7:30 es una hora temprana pero se me queda muy lejos Santiago y me da un poco de estrés, para combatirlo una de las cosas que se me ocurren es salir a pedalear ya! 

Hace bastante frío, veo en el Garmin -5ºC, poca broma. Así que la subida a los Collados de la Sagra me ayudan a combatir un poco el frío, el día se presenta diferente al de ayer, no tenemos previsto (la bici y yo jeje) cruzar ningún tramo de tierra, todo será sobre el negro asfalto.  En la Sagra hay nieve, aunque no mucha tampoco, durante el ascenso hay trozos de bajada muy severos que hace que se vaya ganando y perdiendo altura alternativamente, no obstante llegaremos al techo del viaje en este trozo de tierra de España. En las bajadas muuuuucho 'pelete'.

Yo creo que entre el frío intenso y las duras pendientes que hay me he hecho daño en la rodilla izquierda, -la buena-, y me duele como el tendón justo debajo de la rótula, ya veremos que pasa, muy pronto en el viaje para empezar con averías....
Después de llegar arriba existe la posibilidad de acercarse a las secuoyas pero no pilla de paso, pilla a contramano, por lo que finalmente no lo hago, de todas maneras unos metros más adelante, por mi ruta natural, veo algunos ejemplares muy bonitos y grandes de estos bellos árboles por lo que me alegro de no haber hecho desvío de ruta.
Me noto ciertamente estresado por sacar kms y en ocasiones renuncio a ver cosas que me gustaría pero es que entonces no me cundirían los días y no llegaría nunca a destino, tengo que intentar equilibrar una cosa con la otra.
Ahora toca bajar del techo del Camino por zonas de umbría y el frío es muy severo, vamos, que estoy congelado, hace buen día de sol pero está raso y en las zonas de sombra la temperatura es gélida. Perdemos metros y ganamos frío..brrrrrr.

Ahora me muevo en dirección sur, en las cercanías de Huescar y con destino Castríl. Paso por el Pantano de San Clemente que con el día de sol que se ha puesto está precioso. Antes de llegar hay unas llanuras que 'se dejan' hacer unas fotos espectaculares. Nice!
Paso por algunas pedanía pequeña, ahora recuerdo el nombre de una, Fátima, y así voy hasta llegar a Castríl. Me he dado relativa prisa pero está bien lo de llegar aquí a la hora del almuerzo.  Lo negativo de la mañana es la rodilla izquierda que protesta.

Hago unas fotos muy chulas de pueblo visto desde la carretera que viene de arriba y paseo con gusto por la zona monumental, es un pueblo bonito y singular, la fama la tiene bien ganada. Al solecico en una plaza muy hermosa me tomo un bocadillo de lomo y una buena cerveza, almuerzo de albañil, que me lo he ganado!

Seguimos la ruta y al salir en dirección oeste hay una presa muy particular, distinta a otras muchas, es como si fuera más casera, de color tierra. Desde la presa hay unas bonitas vistas del pueblo y también del embalse. Luego la carretera está muy picada y hay obras.
Al cabo de un poco un desvío, no se puede ir por la carretera natural, te indican la marcha por una que apunta hacía arriba y que se incursa en lo más duro de una cordillera ufff, la otra, la cortada parece más civilizada pero no conozco el alcance del corte,.... me la juego y me voy por la que está en obras. Y me salió bien porque aunque tenía sus buenas cuestas y sus buenos baches no estaba cortada para una bicicleta como la mía y su orografía aun siendo dura y exigente seguro que era mucho mejor que la alternativa. Buena elección, la rodilla mala así lo dice.
Llegan ahora a mis sentidos unos paisajes increíbles, el Parque de la Sierra de Cazorla está aquí y se muestra en todo su esplendor con un día radiante y alegre, las zonas de acampada, picnic, arroyos y manantiales, pinadas, etc,... se suceden sin parar, es un paraíso de montaña. Yo me conformo con impregnarme lo más posible de esa belleza porque debo seguir acumulando kms, quiero llegar por lo menos a Huesa y no se muy bien lo que me espera por el camino. Las estribaciones de la Bética son complicadas.

A continuación llego a Pozo Halcón, un pueblo ya con claro tinte andaluz, intento sellar en una iglesia importante que me pilla al paso pero hay alguna celebración y está lleno de gente muy arreglada entre los que yo no conjugo demasiado bien por lo que sigo camino y al final no hay sello. El siguiente pueblo importante ya es Huesa pero hay peaje todavía por medio, la montaña se me mete en mi camino.
En un determinado momento tengo la opción de seguir una carretera nacional, -la opción fácil entiendo-, o meterme por una que tiene pinta de montañosa y empieza con una cuesta criminal. Me duele la rodilla pero hay algo que me empuja a la opción insensata. -Allá voy!
La carretera tiene un asfalto nefasto, horroroso, menos mal que voy con MTB. El trazado va por toda la cresta de la montaña haciendo sube y baja pero en el balance final apunta positivo, y así voy hasta que llega un momento en el que se abre una panorámica majestuosa del valle hacía el oeste. Buassss!!!
Estoy en uno de los momentos mágicos del viaje, carretera que serpentea sin fin por toda la montaña ofreciendo unas vistas inigualables, instantes felices y agradecido de haber sido empujado por 'algo' a esa carretera. Ha merecido mucho la pena.
La carretera finalmente tras una fuerte bajada llega al nivel del río y Huesa está cerca, se intuye que bordeará la carretera la montaña pero no, de pronto se ve que la carretera la han echado por lo directo. Un cartel de 2 kms al 10% así lo indica y hay que morder duro para subir. Después de esto hay otra nueva subida ya menor que nos conduce al pueblo de Huesa que está en alto.

Ya en el pueblo me acerco a la casa de David junto a la iglesia y charlo con su vecino Julián un buen rato, hago fotos, visito la iglesia y busco posada, como sólo hay una es dar con ella. Es temprano, podría intentar avanzar más pero me apetece quedarme aquí.

Ceno en el bar que hay abajo, en la barra, un buen bocadillo y unas cervezas. El inspector me decían los de por allí jajajaja
Después de prepararme bien me ofreció el del bar un 'Baylis',... -pues venga! Así que me fui caliente a la cama. 
Mañana 'andaluceamos' más!




sábado, 15 de septiembre de 2018

Titan de la Mancha


Uno a veces quiere engañarse a sí mismo para hacer algunas cosas, sin querer prestar mucha atención a los detalles y dejándose llevar por las sensaciones primeras que le sugiere algo. Esto me pasó con la Titán de la Mancha, que no quise saber mucho cómo era y me dejé llevar por la fantasía, La Mancha, los molinos, salida de noche,... Eran cosas que me atraían. Así que, solo me faltó enterarme de que había una expedición de varios grandes amigos para apuntarme a la aventura. Eso sí, no quería comprometerme demasiado con su organización por si acaso tenía una recaída de mi espalda o algo parecido que me torciera los planes. Así que yo, a mi aire, con mi reserva, mi coche y mi todo. Así no cabía nada para malosentendidos con nadie. ¿O quizás incluso así también...?
Tenía que gestionar de alguna forma especial la preparación pues en Agosto está el veraneo y yo desconecto totalmente de la bicicleta. Este año íbamos a Francia por quince días y esos eran jornadas en blanco de cara a la preparación. Lo que hice fue apretar en el kilometraje durante el mes de Julio con el objeto de alcanzar una buena meseta de forma física y luego, tras el descanso vacacional, intentar aprovechar el trabajo de Julio para ponerme a punto pero ya sin pasarme. Al final, yo creo que lo hice bien y llegué en condiciones a la cita del 15 de Septiembre.

Un susto sí que hubo de última hora y fue el Sábado 8 de Septiembre en el que programamos una salida de montaña un día de amenaza de tormenta y nos fuimos salvando hasta el momento en el que cogimos la pista de Mosa Trajectum, cuatro gotas fueron las justas y necesarias para convertir los caminos en un infierno debido a que la tierra se pegaba a las ruedas como si fuera cemento cola, y no solo eso, sino que se pegaban las piedras, todo se hacía un conglomerado que no permitía que las ruedas se movieran pero es que no bastaba con ir a pie empujando la bici porque, como digo, las ruedas no se movian, en fin, aquello durante bastante tiempo fue un auténtico suplicio y si logramos salir de allí fue por el esfuerzo muy importante que hicimos cargando las bicis y porque al cabo de un tiempo apretó la lluvia y eso, curiosamente, nos benefició pues la masa de barro se hizo más líquida y no se pegaba de forma tan fuerte. Como digo, una odisea y mi espalda se resintió de aquello, durante un par de días descansé de todo y por fortuna todo quedó en un susto y pude estar en buenas condiciones el Sábado siguiente.

El viaje de ida la vispera lo hice un poco tarde por circunstancias familiares que tuvimos pero aún así llegué a tiempo de recoger el dorsal el Viernes. Parece que está cerca pero desde Murcia son 300 kms que hay que hacerlos.
Tras la recogida de dorsal y los saludos con los amigos en la Plaza Mayor de Álcazar de San Juan, me retiro a mi alojamiento en Pedro Muñoz, un pueblo a 30 kms de alli. El hospedaje resulta ser en una finca de las afueras. Está bien, un sitio muy tranquilo y el apartamente estaba genial.

Para cenar me zampo unos macarrones que me había llevado desde Murcia y como tenía microondas los calenté y riquísimos. Para beber cerveza bien fria que no me quite el sueño. Las horas de descanso van a ser pocas y hay que aprovechar.

Duermo bien aunque me despierto una hora antes de la hora del despertador, al final he dormido como 3 horas y algo mmmmm, bueno. Recojo todo (menos lo que se me olvida jajaja) y me voy a Álcazar. Por el camino encuentro a algunos participantes que se acercan con sus furgonetas y coches. Parece mentira que pronto arranquemos una marcha ciclista.
No tengo ningun contratiempo en el aparcamiento ni en la preparación de la bici y el 'equipaje'. Me acerco a línea de meta y soy el primero en aparecer, al poco llega Edu y luego el resto de la expedición. Estamos todos con tiempo suficiente para hacernos fotos y tal. El tiempo es magnífico, ni frío ni calor y se prevé que yendo de corto riguroso no habrá problemas. Perfecto.


Estando en línea de salida siempre me pasa lo mismo, me impresiona ver la gente que se mueve, las bicicletas que llevan, el aspecto pro de sus indumentarias, los cascos, gafas, etc,... Me miro a mí mismo y me siento mucho más aficionadillo, lo que más me pinta así es la mochila tipo Camino de Santiago que es como las que se llevan los crios al Terra Mitica y cosas de esas pero ahí es donde llevo las barritas de pan de trigo con jamón de cerdo jajaja
Lo que si es cierto es que llevo demasiada carga, me he 'pasao' bastante. Lo que pienso también es que como estará el equipo de apoyo, de las chicas de mis compañeros, en un momento dado suelto lastre, como así fue.

La temperatura es ideal, un fresquito rico para la hora que es pero que invita a una equipación rigurosa de verano. El único extra digamos que llevo es el pañuelo-braga que no hizo falta porque al haber caído un poco de agua no había polvo en las pistas.

Bueno, pues se lanza la salida y enseguida Arusa comenta algo que le ha fallado, ni por un casual pensamos en que sería algo más allá de una salida de cadena con solución rápida, el asunto es que sí parece que fue un 'chupado de cadena' que le hizo estar un tiempo hasta que se solucionó, el tiempo justo para que la peña desapareciera. Yo iba rodando con Edu, Muñoz y Antonio CSano, a oscuras totalmente, con la iluminación de nuestros faros y con cuidado de no tropezar en alguna trampa del camino. La tendencia es subir y Edu se marcha por delante al llevar un ritmo más alto que el del resto. Antonio parece que se descuelga y yo intento seguir a Muñoz pues parece que tiene un ritmo que no me ahoga en exceso y por el contrario me arrastra bien hacía adelante.
Llegamos al punto donde cambiaremos rumbo, de Este a Oeste y justamente pasamos por los Molinos en plena noche. La iluminación que tienen hacen de ellos un sitio mágico por donde transitar, aquí hay una legión de fotógrafos intentando captar imágenes que les sirvan para lucir sus habilidades. Yo sigo con Muñoz y Antonio dice que suelta definitivamente pues está resfriado.
Lo que viene a continuación es un frenesí de Antonio Muñoz devorando victimas que va recogiendo merced al ritmo alto que impone en los llanos y en la bajada a Álcazar de San Juan; son numerosos los ciclistas adelantados y el tío no se conforma, cuando llegamos a un grupo grande porque nada más alcanzarlos, baja una corona y sigue tirando dejando atrás hasta al 'Pipante' jajaja, yo sigo con él pero ya sé que no va a ser por mucho tiempo. Por si fuera poco la locura del Muñoz, nos juntamos con otro que tira como si le fuera la vida en ello y vamos atrapando gente por unas lagunas hasta que pillamos a... Edu!  Uff, le comento que no me queda mucho y que vamos a hacernos una foto pues voy a pegar un tirón 'patrás'. Llevamos media de 27 Km/h y vamos todo el tiempo por tierra, casi ná....

Pronto viene otra subida a unos molinos, una constante en el día, y se me pega bastante, alejándose Edu de mí, en la bajada primer encuentro con las chicas de apoyo y veo la posibilidad de quitarme el foco y con ello un poco de peso. La mochila me sigue 'cargando' bastante pero llevo las barritas JS que son la clave del día como se verá después.

A continuación vienen cuestas tendidas que las voy soportando bien, no me queman y puedo aguantar bastantes kms así pero pero, de pronto, viene un muro crudo y presente, se deja ver en toda su extensión y da cague, le llaman El Reventón, y el que le puso el nombre acertó porque te exprime al máximo y al final llega el reventón que se puede oir hasta en Sebastopol, pendientes constantes del 16-17% que no cesan, la cuesta parece que nunca va a terminarse porque la velocidad de subida roza el ridículo, a esa velocidad en la que se te para el GPS porque no merece la pena contar de lo despacio que se va, 5 o 6 Km/h ufff, cuando consigo llegar arriba me paro y observo la brutalidad de la subida. Bueno, una bicha menos, seguimos adelante.




En la bajada siguiente voy seco de fuerzas y con las 'piennas' ya tocadas, sensaciones raras, me ha sentado mal el Reventón, llega una carretera y es cuando hay que pasar por los agujeros del paso de las aguas, muy bajo y estrecho, lo que me obliga por mis problemas de espalda a adoptar posturas un poco raras y con ello zaaaas, llega un tironaco gordo en una pierna, mechachis! ¿Y qué hago?, allí estoy como un gusano metido, intento recuperar un poco el tirón y con muchas precauciones y lentamente consigo por fin salir de aquel agujero de mier... -Tendría que haber pasado por encima, soy gilipollas. Bueno, el caso es que a la salida está de nuevo el equipo de apoyo y entonces sí les paso la mochila que me está dando mucho follón. Cargo las barritas en los bolsillos y sigo mi marcha. Con el asunto del puente y las dos paradas ya he perdido toda esperanza de alcanzar a Edu, aunque formaba parte de lo esperado. Ya son 100 Kms los que llevamos en la capaza pero atención porque la pierna izquierda va jodida.





Llegamos a un terreno bonito donde va a más la vegetación y abundan las sombras, la pendiente es ascendente pero con unos porcentajes 'amigables', sobre todo comparándolos con los del sufrido Reventón. Me pasa una chica con rasgos nordicos junto con su sequito a todo meter, me quedo impresionado y desde luego, no me dejo arrastrar por esa sirena, yo sigo a mi ritmo que es el que me va a llevar a meta.
Llega La Calderina y yo sin saber nada del recorrido, ni kms ni desnivel,... nada. El asunto es que se incrementa la pendiente pero sin llegar a axfisiar, pongo ritmo de tran tran y parriba. Hay un tramo aquí que se baja por el mismo sitio que se sube y, cómo no, se mira con envidia a los que ya bajan y ellos te miran con pena jajaja. Veo a Cinthia que va un poco más adelante y que voy pillándola pero muy muy despacio, me va sirviendo de referencia. Qué pundonor! Una recta y curva, otra recta y curva y así,... uff, hasta que por fin, hay gente que te va diciendo la última curva y ya está la llegada, y es verdad oye! Después de esa curva y una laaaarga recta llegas a las antenas de La Calderina, con un calor importante y gran ambiente. Descanso, refrigerio y colocación del cuerpo después del descoloque de la última subida. No hay prisa. Me he cruzado con Edu subiendo y ya no pienso en verlo hasta la meta y Antonio CS se quedó por detrás y no iba muy católico, no sé qué habrá hecho.
Al cabo de un rato de relax toca bajar de allí y veo a Antonio que está llegando, bueno, ya nos veremos, aquí cada uno tiene que coger su ritmo y ya está. No sabemos nada de Arusa, ¿estará en marcha o qué?
Vamos por la mitad solamente del recorrido y las ganas de llegar son ya importantes, Madre Mía, qué calvario nos espera!!
Después de una bajada bastante pedregosa en la que empieza a dolerme la cabeza, mmmh, qué rollo! llega una subida nueva, La Serrana, y allí me pregunta un tío que está parado si puedo ayudarle, que tiene problemas con la rueda,... -Amigo, has ido a topar con el peor mecánico del lugar, es lo que pienso pero lógicamente me paro y nos ponemos allí a intentar montar la rueda. Bueno, pues entre los dos patanes al final pudimos, siiiii, colocar bien la rueda y continuar la ruta. Vamos a tomarlo como un descanso en vez de una pérdida de tiempo, al fin y al cabo estamos más para hacer amigos que para bajar minutos. El muchacho más agradecido que de su madre por darle la vida jajajaja, - Nada hombre, un gusto poder ayudarte.

El calor sigue apretando y lo que viene a continuación es espantoso, por lo duro que es y por lo que se deja ver, la subida a los Molinos del Fresno, con el cementerio por entrada, donde huele a muerto y creo que no es de allí buff, vaya subida, con toda la desnudez a la vista. Pie a tierra, y empujingbike un rato, es lo más sensato, lo contrario es morir y servir de carnaza a los buitres, al cabo de un rato se puede uno montar en la bici, solo hay un 15% o 16% jajajaja, y parriba muuuy despacio y por delante quién va? Pues Cynthia de nuevo, quién si no. Corono con ella los Molinos y cuando me paro para hacernos una foto allá arriba, de lo cansado que voy y de lo duras que van las jodidas calas, pues que no sale, no sale,. y que me caigo de lado a bici parada pffff, qué vergüenza, qué daño y qué preocupación me entra,... y que no puedo ponerme de pie, que llevo las calas todavía puestas. Entre Cynthia y su compañero de equipo Antonio que me ayudan puedo salir de aquella situación. Hago un chequeo de funciones y parece que no hay nada roto, solo dolorido pero... amigo, hay una sorpresa desagradable y es el Samsung S7 que ha 'rieventado' del todo, el cristal hecho migas y no funciona absolutamente nada. Vaya disgusto oye, además me quedo incomunicado y en los tiempos que estamos parece que sin móvil no sabes hacer nada.


Bajo la trialera de los Molinos y enseguida hay un avituallamiento donde me encuentro a Edu pajizo y mustio. El estómago dice,.... Vaya tela, estoy con él un rato bebiendo, comiendo y descansando hasta que parece que se recupera un poco y seguimos la marcha. Enseguida nos encontramos con Antonio que nos ha pasado y está esperando a su mujercica que no ha llegado al punto pactado. Se enfada con ella y nos quedamos allí hasta que aparece. Antonio repone sus mejunjes que usa, Prolong, CR7 y demás marranerías jajajaja A Edu le he endosado un mini bocata de jamón y le ha subido el power y los vatios de golpe. :)
Seguimos la ruta los tres juntos ahora en un terreno ligeramente ascendente con mucha piedra incómoda y viento contrario, terreno sufrido vaya, intentamos organizarnos en relevos pero Antonio está cada vez más mustio, sin potencia y descolgándose varias veces, sigue teniendo dificultades para respirar y su mente ya está llegando al límite de lo razonable. Fin, Abandona, el catarro le ha vencido. Qué lastima!

Tras el abandono de Antonio, el que se ha contagiado y quiere dejarlo también es Edu, me expone sus razones y no sabe que lo que le falta es más jamón y un poco de Coca Cola. Eso es lo que le administro, gracias a que en un avituallamiento tenían bebida americana y yo jamón español, con esa receta Edu empieza a carburar que da gusto. Qué máquina es Edu cuando está bien alimentado!
Total, que estamos a 60 kms de la meta, pensemos en que ya es poco o simplemente no lo pensemos, al menos vamos haciéndonos compañía, los avituallamientos son cada vez más cercanos entre sí y las paradas que hacemos son más prolongadas, el tiempo da igual y lo que cuenta es administrar las energías para cumplir con el recorrido.
A todo esto el viento continúa soplando en contra y circulamos bastante solos porque vamos capturando elementos de vez en cuando pero nos los dejamos atrás. Es con unos de Orihuela con los que hacemos un poco de equipo y compartimos relevos en cabeza de minipelotón durante unos kms. En las paradas se marchan por delante y luego los pillamos de nuevo, se convierte esto en una constante. Edu trabajo mucho y bien, yo voy pasando los relevos justos para mantenerlo útil jeje.
En el penúltimo molino, -pero si estos los habíamos subido ya!! la carretera que iba directa a la cima y a un avituallamiento... de pronto te hacen tomar un sendero que rodea toooooda la montaña y endurece finalmente, bajada y de nuevo al sitio de donde veníamos y entonces ya si, avituallamiento para descansar y recuperar. Madre Mía, cada vez estamos más perros, los kms acumulados van haciendo mella y gorda. Al menos se ve Alcázar de San Juan a lo lejos.
Nos queda una última trialera, que llaman, y que no es más que un camino que trepa hacía la montaña y que hay que hacer lógicamente andando si no quieres partirte las piernas pero que en un determinado momento, e inesperadamante se gira y se suaviza mucho, bueeeeno, menos mal porque el cabreo ya es importante. ¿Por qué no nos dejan llegar ya a Alcázar y no dar más vueltas?
Ahora abordamos el asalto de la vía del tren, parriba, pabajo, pacá, pallá, se hace enredoso la verdad y... vamos a por otro molino para variar, y aquí la gente más cabreada que una mona porque el pueblo está ahí, ahí al lado y no, nos tenemos que ir a tomar el fresco a lo alto del molino que divisa la ciudad, bufff, yo estoy liquidado y del grupito que vamos me quedo justo de fuerzas atacando al molino y faltando apenas 20 mts echo pie a tierra y pierdo el contacto. Ratatatatata, tras coger un poco de aire arranco la moto y me tiro cuesta abajo, qué gustoooo Diosss y voy apretando; en la entrada del pueblo me espera Edu y vamos rodando por las circunvalaciones del pueblo hasta llegar a la recta principal de meta donde ¡sopla un viento en contra del carajo! jajajaja, para que no te olvides de La Mancha.
Eduardo y yo damos por finalizada la Titán de la Mancha (está la cosa para dar otra vuelta sabes?) entrando juntos y anunciados por los spikers de la organización. ¡Se acabó! 

Hemos completado la prueba, cosa bastante importante a tenor de lo muchos abandonos que parece ha habido y lo hemos hecho llegando de día y con un tiempo digno, tiempo que ahí se va a quedar para bastantes años porque no es una prueba que creo vaya a repetir; es como las vacunas de una dosis, que ya tienes para toda la vida.

De la Grupeta Titán, Fernando Corbis abandonó porque no se encontraba quizás con la debida preparación física, Javi Bauer y Arusa terminaron con muchísimo mérito por parte de ambos, un par de campeones, y Antonio CS como ya he dicho abandonó por catarro. Me hubiera gustado haber recibido a Arusa por las circunstancias que tenía personales pero al final no pudo ser.

Ya soy Titan de la Mancha, que no es poco. 



https://photos.app.goo.gl/yoWCCesDyEZkFUTG8

jueves, 10 de mayo de 2018

I Marcha Cicloturista Sport Bike Sierra del Segura

Desde que me lesioné la zona lumbar de nuevo a principios de 2017 ya no ha vuelto la bicicleta a ser lo mismo. He mejorado y en ocasiones he experimentado días bastante buenos pero una y otra vez he vuelto a recaer/recuperar creando un estado de subebajas vertiginosos de ánimo. Las sensaciones de pesadez y debilidad en las piernas es algo bastante molesto y limitante.
En fin, el caso es que en una de esas cimas de estado de ánimo me apunté a la I Sport Bikes Sierras del Segura contagiado también por el efecto de tantos y tantos compañeros globeros inscritos, más de cuarenta creo. No es esto todo, en otro de esos momentos álgidos también me apunté a la Indomable. A la larga,..... glubbbb, ya veremos.
El caso es que es complicado gestionar de forma combinada los asuntos deportivos puros como son estas supermarchas, con los deportivos de ocio como ir a Menorca al Camí de Cavalls (apuntado también para principios de Mayo) con los familiares que exigen un punto de forma física aceptable (Viaje a Italia) y debo cuidar mucho los 'movimientos' para intentar cubrir todas las parcelas con un mínimo de formas.
La semana de la Sport Bike me encontraba acatarrado, con la moral por los suelos, preocupado por si me rompía del todo en Elche de la Sierra y no pudiera estar para ir a Menorca, cansado, etc,... Vamos que estaba más pacá que pallá, más de no ir que de ir. El caso es que tampoco quería pensarlo mucho y dejaba pasar el tiempo en espera de que el Viernes pudiera decidir con elementos de juicio suficientes para hacer algo cabal.
Puessss.... el caso es que la tarde de antes me vi que estaba más o menos en condiciones y me embarqué con el furgón que había alquilado Juanma y cuya tripulación la completaban Alicia, Javi, Ayllón, José Domingo y yo mismo. A las 5 de la mañana del Sábado suena el despertador y pim pam pim pam a las 6:00 estábamos en marcha.
En la salida de Elche me coloco, no por intención sino porque entro por delante, en la primera línea de parrilla junto con un montón de globeros y a las 9:00 dan la salida. Casi 150 kms por delante de terreno muy duro y con una participación que no era excesivamente 'popular' sino tirando a 'pofesional' más bien.
Al principio un frío del carajo, la salida se inicia con un tramo de bajada en el que la bici se me movía de la tiritona que tenía. Pronto se inicia el terreno que pica para arriba y empieza el rosario de corredores que me van superando, uno tras otro sin visos de fin. Bueno, no pasa nada, yo intento quedarme en los grupos pero hasta que veo que no llevan 'mi velocidad' con lo que suelto y espero a que lleguen otros y así va sucediendo. El pulso va muy alto, demasiado alto para lo que llevamos de recorrido pero yo tengo unos inicios muy malos y mi motor no carbura nada bien en estos primeros momentos. ¡Estoy atufao perdido!
Me refugio un poco en Juan Jesús, el policia, que me va mandando mensajes de 'esto es muy largo', 'va a ser dificil llegar si no regulamos', etc,... y uno con otro vamos recortandonos un poco las ansias de intentar ir más rápido. No podemos, es lo que hay y sobre esa base tenemos que trabajar. Estamos intentando encontrar nuestro sitio.

La gente observo que por regla general llevan dos bidones de líquido, yo uno mmmmhhhh fallo!, aún así voy muy concienciado de intentar no deshidratarme. Estoy probando unas cápsulas de sales que me ha proporcionado el compañero Larrocha, llevo tres, una para la salida, una para la zona intermedia y otra de emergencia porsiaca (aunque se me cayó del bolsillo). De comida llevo barritas de 'Apntonia' de cereales y de frutas y un par de geles para los momentos críticos del final. Por supuesto en los avituallamientos he cogido plátano, datiles y líquido isotónico. Como conclusión final de este menú degustación debo decir que estoy contento porque acabé bastante entero a pesar de tener un primer tercio de día bastante chungo.
El caso es que con un bidón debo obligatoriamente parar en cada uno de los avituallamientos. En el primero y tras una posterior y adicional parada obligatoria de evacuación líquida me supera un grupo muy bueno donde están Bady, Irene, José María 'Profe' y Mari Carmen, globeros como yo. Me gusta. Pero cualquiera los pilla, no puedo alcanzarles. El que ronda por allí es Jesús y con él hago tandem.
Bueno, pues yo que creía que Jesús se iba a estar quieto y no, fue llegar el Puente Colgante del Embalse de la Fuensanta y se largó como un rayo el cabrón, es cierto que a lo mejor yo estaba en ese momento más atufao que nunca y que se me hacía muy muy lejos la meta pero el policía se fue y la luz de 'la' Mari Carmen cada vez la veía más lejos,.... Uff, mi moral se estaba hundiendo, en esto que llega Paco Manzanera.... Buff, vaya mal humor que traía, me decía algo sobre el espiritú globero que dicho así, y a mí, me sonaba rarísimo. -Paco, nadie duda de que tú hubieras estado muy arriba pero muy fuerte tenía que ser el globero que te hubiera podido acercar de nuevo a 'tu grupo'. El caso es que yo estaba en ese momento sufriendo de lo lindo, negros nubarrones se cernían a mi alrededor. Y la carretera, deliciosa de asfalto todo el tiempo es verdad, no dejaba de apuntar hacía el cielo...
Cuando llego al siguiente avituallamiento ¡por fin!, el segundo, consigo llegar antes de que saliera la grupeta de Mari Carmen ¡bien! y por tanto me incorporo a ellos. Lo mejor que me pudo pasar porque nos encontramos un grupito de globeros majo: Irene, Mari Carmen, Bady, José María el Profe y yo más algún asociado externo. El que sí pagó los excesos fue Jesús que ya no era ni la sombra de lo que había sido en el Embalse de la Fuensanta y se diluyó un poco. Al final llegaría a meta por supuesto como era su principal objetivo.

A estas alturas de marcha los paisajes cada vez eran más impresionantes. La bajada a Ayna es-pec-ta-cu-lar. Bady y yo hacemos una exhibición de cómo se baja a 'todahostia' con nuestras Canyon con los frenos de disco, nos marcamos unos adelantamientos entre nosotros que parecíamos de MotoGP (pero sin pelearnos como Rossi y Márquez). Al llegar abajo nos falta Irene que es menos atrevida en las bajadas y se ha quedado un poco rezagada.
Ayna y su entorno es precioso, esa es la verdad, y la subida que tiene hacía el Norte con sus revueltas también deliciosa. Allí me junto con Mari Carmen que sigue subiendo con muy buen ritmo y con José María que también. Aprovecho para hacer unas fotos en esa carretera tan pintoresca. Voy cada vez más a gusto a medida que transcurre el día, he alcanzado un estado cicloturismo que me agrada, ya no voy atufao como iba al principio y lo único controlar bebida y alimentación para que la cosa siga así. Transcurrimos por carreteras muy solitarias en esta zona y que son ideales para la práctica del ciclismo.
Hay un momento que nuestro sentido de la marcha pasa a ser Este y durante unos pocos kilómetros el viento nos castiga un poco, así hasta llegar a la bajada a Lietor. Qué maravilla, me encanta, qué asfalto tan bueno y con esas curvas que te permiten trazar como con un compas las curvas, buassss!!! Me separo de mis compañeros de viaje para lanzarme y disfrutar a tope de la bajada,... qué gustazo Dios!!! Así hasta que llego a Lietor y en el famoso cruce me hago un recto pero me doy cuenta que es a la derecha, dando la vuelta de inmediato y acabando la bajada hasta el río ya con peores condiciones de asfalto porque en algunas curvas había chinarrillo.

Total, que llego al río y empiezo a subir despacio y mirar atrás para ver si vienen Mari Carmen y el Profe y nada, que no venían, sigo subiendo con un par de chavales y así hasta que completo los cuatro o cinco kms y cuando corono me paro y espero. Al cabo de unos minutos llega.... Bady!!! Y luego un grupito de 'externos' y luego Irene, y otros más,..... ¿Y MCarmen y Profe? Nada, que siguen pasando hasta que llegan Ángel y Vicente y ya entonces me voy con ellos. Yo qué se que habrá pasado, han desaparecido oye....


Luego me enteré que en el cruce de Lietor se fueron a investigar lo que había yendo recto y así hasta que notaron algo raro y ya preguntando y eso se dieron la vuelta jajajaja Maldito despiste.






Bueno, el caso es que me asocio con Ángel y Vicente y afrontamos los falsos llanos que había con la vista puesta en un grupo numeroso que nos precedía y donde iban Bady e Irene entre otros muchos. La zona era pestosa de cojones y se pegaba sobremanera, Ángel tiraba bien y luego me puse a tirar yo pero al cabo de un rato me di cuenta que iba solo, no obstante poco después nos juntamos de nuevo y con velocidad llegamos a meta.

147 Kms en un tiempo de 5:39 oficiales a una velocidad media de 26,7 km/h. Yo estoy contento, más que nada por las sensaciones agradables desde mitad de jornada hasta el final.
Al llegar a Elche de la Sierra para la ducha hay que hacer otra excursión porque las duchas están en el campo de fútbol que está un poco lejos. La gente va en coche a ducharse jajajaja. Posteriormente hay que desplazarse a la zona de la salida de la marcha que es donde han organizado la comida. Nos dan un arroz muy rico con un par de cervezacas que sientan de muerte y sentados en una barandilla (bueno, mejor que de pie sí que es) departimos con los compañeros los pormenores y anécdotas del día. Luego nos acercamos a recibir el trofeo (un jamón) al club más numeroso y a echarnos unas fotos.
Los compañeros globeros han mostrando un nivel bárbaro con resultados muy buenos y al alcance solo de deportistas con clase y trabajo. Hay que darle la enhorabuena a todos y cada uno de ellos porque llevan el nombre del club a un nivel muy alto.






Pues nada, solo queda tomar un café y para casa volviendo en la furgoneta hasta Murcia con mis amigos y compañeros dando gracias a Dios por haber terminado una bonita jornada de ciclismo turístico-deportivo por una bellísima zona.
¡A por otra cosa!