sábado, 27 de febrero de 2021

Brevet 200K. Murcia Randonneurs. Caravaca.

 

Parecía no llegar nunca el día en el que volviéramos a hacer un 'algo' parecido a una Marcha Cicloturista pero por fortuna llegó. Había ganas...

Ahora el Reglamento es 'ligeramente' diferente y las instrucciones se centran en aspectos antes inimaginables: uso de mascarillas en paradas y sitios que no fueran la propia carretera, distancia de seguridad (no se refiere a la vial) y máxima higiene dentro de las posibilidades así como formación de grupos pequeños de no más de seis miembros. Te lo dicen hace un año y no te crees naaaa!
 
 
El caso es que aprovechando la apertura del confinamiento territorial, que nos impedía salir de nuestro propio término municipal, se ha reorganizado la primera Brevet 200K de 2021. También ha cambiado la forma de hacerla porque se permite la realización en el período de una semana a partir de la fecha inicial indicada y fijar el punto de inicio donde se quiera al ser circular. No hay carnet físico y se sustituyen los sellados por fotografías en los puntos de control que se deben enviar al chat de whatsapp de la organización. En fin, cambios...

En mi caso y debido a la caída que sufrí el 8 de Febrero tuve dudas hasta el final y sólo gracias a la sesión terapeútica que recibí de mi compañera Anika pude acudir en la fecha inicial, Sábado. De no haber podido ese día hubiera intentado algún otro día de la semana pero no, Anika se dió mucha maña para recuperarme de la fuerte contractura en el romboide, un músculo fuerte y corto de la espalda y que me hacía tener molestias y no dormir bien. Gracias! 😉
En la Plaza Redonda nos encontramos de forma emocionada de nuevo integrantes de la grupeta de estas brevets aunque en esta ocasión la participación es menos numerosa. Ha acudido Antonio Muñoz que sufrió una fuerte caída hace pocas semanas y está renqueante. Él no participa finalmente en la ruta pero quiere estar presente en la salida. 
Juanpe también aparece con su aspecto de  '-¿qué pasa, vamos?'
 

Allí estamos Javi, Ángel y David, luego se unirá Antonio CSano en la carretera de Alcantarilla, también un par de socios de La Purísima, un francés que parece un poco despistao, Carles de Cartagena y alguno que no conozco que presenta buena pinta de rodador. - Vamos!
A David, el zagal, le hemos dado semáforo verde para que se vaya con el 'bicho Moreno' porque está en un estado de forma soberbio y es totalmente capaz de aguantarle la rueda a un tío tan fuerte y tan duro como es Juan Pedro Moreno, campeón y referente en la ultradistancia a nivel mundial, ojo.
En el tramo hasta Alcantarilla converso con Carles y me cuenta cosas de su grupo de Cartagena y yo cosas del mío, los Globeros de Élite. Cada uno con sus particularidades pero no tengo ninguna duda de que yo estoy en un gran club en el que volveremos a tener grandes jornadas de ciclismo y también de convivencia. Al llegar a Alcantarilla Javi se iba por un cruce equivocado yeeep, que casi nos confunde a todos. Encaramos a continuación la subida por Cuesta Blanca.
- ¿Cómo te llamas? Me dice el francés y así empieza una charla en la que me cuenta que nunca se ha enfrentado a una distancia así y que él es sobre todo aficionado al ciclismo de alforjas. La verdad que sí, que tiene pinta de eso con las patas con más pelos que un gorila 😆 Y por allí por donde empieza a empinarse Cuesta Blanca veo que va resoplando y que nos cortamos un poco,.... ¿un poco? Al cabo de nada veo que o me quedo con monsieur a pasar el día o despabilo... También hay un par de La Purísima: Fructy y otro más que se quedan. Pues Au Revoir y me pongo en modo caza pero claro, con un poco de cabeza también. 
Voy recuperando pero no acabo de tenerlo claro, el grupo no ha bajado la velocidad y ruedan rápido, yo mantengo pero la distancia no se cierra y así que llego a la altura de Domingo y Juanma y pienso, -ATPC ¿qué necesidad? mejor seguir con estos amigos y así lo hice hasta llegar a Barqueros y un poco más. Estupendo el trayecto, charlando y hablando de nuestras cosas en común pero en una bajada en la que me pongo delante al cabo de un rato veo que voy solo y entonces pienso que debo seguir y dejar que cada uno siga como quiera. Y allá que me voy solo por esos parajes de (antes olivos y almendros) ahora paneles solares cubiertos de arena de la Calima que sufrimos hace algunas semanas.
Tan acostumbrado estoy a circular en solitario en estos tiempos que no estoy para nada preocupado por mi situación, y en esto que de pronto veo uno por delante...y parece una cabrica, debe ser Ángel. Lo pillaré en la subida al Alto del Castillo. Pero oye, que iba subiendo y que no lo pillaba y encumbro y tampoco. En la bajada ya sé que no lo voy a pillar porque el pollo baja rápido. En una curva un susto porque me cruzo con un tractor que lleva la reja un poco sacada por el lateral y cruzarte de pronto y rápido con una cosa así da un poco de acojone, a poco que te descuides te quedas enganchado como una aceituna pero sin Martini 😏
 
Pasamos Pliego y en las largas rectas hacía Mula saco el visor y encañono el maillot naranja hasta que le doy alcance, ya está bien hombre! 😄 Hemos llegado a Mula, el ambiente es gris y fresco sin llegar a hacer frío, por lo que un poco de subida hasta el Niño de Mula no viene mal. En el cartel nos hacemos una foto y la mandamos, el primer control ya lo hemos hecho.

A continuación iniciamos el tramo más bonito del recorrido en la carretera que te lleva hasta Bullas por una zona forestal, lo único que hay que tener cuidado con el chinarrillo que en algunas curvas causa un poco de glubb en ocasiones. Llevamos un paso tranquilo aunque en algunos momentos me apetece apretar un poco subiendo y hace que me vaya un poco por delante esperando al llegar a los altos. -Señores, estamos en Bullas.

Aquí tras pasar por el centro y hacernos una foto en el edificio pintado en azul que me encanta, tomo el mando de la navegación y aunque me protesta Ángel le insisto y -vamos por donde yo digo-. Y no, no era el track. No obstante, emi descargo decir que me he dirigido por el sitio natural, sin tomar direcciones prohibidas como tenía el track y por la Vía Verde como veo yo que es más razonable. Luego, incluso, insistí en ir hasta Cehegín por el antiguo recorrido del ferrocarril aunque Arusa me protestaba hhhmmmm, y yo, erre que erre, que no, que vamos por aquí como la otra vez. Y esto es así, la otra vez no se fue por el Chaparral. Cosas de randonneurs vamos a decir. El caso es que... Cehegín y punto.
Y allí estaban los pájaros Javi y Antonio, con un pinchazo del primero, reparando. A partir de ahora ya circularemos los cuatro juntos hasta el final.
 
 
En el arranque del nuevo grupo toma la batuta Antonio con decisión, impone un ritmo consistente que incomoda a Arusa y le hace protestar, algo que se hace constante a lo largo de lo que queda de recorrido. -Llorón, a llorar a las monjas 😂
Cuando Antonio baja un poco el pistón lo cojo yo para que no pare la máquina, disfrutando de poder trabajar para mis compañeros y no con afán de machacar a nadie, claro está. 
En Caravaca entrando por la magnifica carretera arbolada encontramos el cartel indicativo de la localidad y nos paramos de nuevo a echar foto. Tras pasar la ciudad hay que ascender el Caracolillo, una subida de poco entidad que da paso a una bajada potente hasta llegar a Moratalla donde paramos a avituallarnos, ya está bien hombre!
Y en un restaurante con una buena terraza, -y al Sol por favor-, nos sentamos y engullimos unas catalanas bastante rústicas, debían ser del Ampurdán lo menos, y unas cervezas 0.0 (panda de maricones!) a la vez que descansamos un poco las piernas, estamos más allá de la mitad del recorrido pero hay incertidumbre en el viento que nos espera y cómo afrontaremos los toboganes del Cagitán.
 
 
A la salida ponemos un ritmo vivo tomando el mando de las operaciones entre Antonio y yo, el terreno en ligero descenso invitaba a apretar la tuerca y mover unos pocos watios. Casi llegando a Calasparra estamos a punto de alcanzar a Domingo y Juanma, futuros integrantes de la grupeta pero la parada en el cartel de entrada al pueblo hace que perdamos unos minutos con ellos y tenga que esperar un poco más la fusión. 

Domingo dijo que iban a parar en Calasparra (porque no lo habían hecho en Moratalla) pero éste, y por lo visto y contado, el otro más aún, son de los que no necesitan parar en ningún sitio, con un poco de agua y un mendrugo de pan son capaces de hacer cientos de kms, ni sufren ni padecen, extraterrestres...
 
Las Llanos del Cagitán con sus lomas onduladas cultivadas con cereales ofrecen bellas postales de una primavera incipiente, la carretera va surcando el terreno en forma de toboganes y el viento, presente en muchas ocasiones en estos parajes, nos respeta en buena medida. 

El grupo está bien de fuerzas y entre chistes y lomas vemos aparecer a lo lejos la figura de los dos escapados de nuevo. Poco a poco vamos dándoles alcance. Hacemos el grupo de seis.
 
No he utilizado el GPS en ningún momento del día (así me ha ido jeje) y ahora tampoco, no obstante, no suelo olvidar carreteras y las que tomamos para encauzar la de Fuente Caputa no me suenan de nada. Luego repasando en casa observo que, efectivamente, la última vez no hicimos el mismo trazado. -Esto no es lo que era, me lo estáis cambiando...! 😠
En Fuente Caputa y con un tiempo espléndido, -se ha quedado una tarde para dar una vuelta más-, Antonio da un apretoncico subiendo y me pruebo yo intentando cerrar el hueco que había sacado, tengo mucho mejores sensaciones que cuando empecé en Cuesta Blanca, qué cosas!, y el que sí está bien, fuerte como vinagre añejo, es Domingo que me da alcance y se lo ve con muuuucha solvencia,...
Bajando a Yechar invito a Ángel a medio minibocata de jamóncico york con queso que llevaba en el hato (a Javi ya sé que no hace falta que le diga si quiere, se peleó con los queseros de niño y todavía le dura) que entra muy bien; de la catalana ya no quedaba ni el recuerdo escolti. Encaramos la carretera hacía Archena y sopla un poco de aire que hace que la rueda sea muy valiosa, además a Antonio le apetece hacer un 'poquico de sangre' y aprieta el paso, de pronto Arusa salta del tren -bufff, Antoniooo, tranquilo jooder pero la máquina no hace ni caso y sigue soplando y todos enganchados al tren -tuuu tuuu..  Y así hasta que la máquina se cansó un poco y entonces... entré yo a dar un poco de full-gas  -tuuuu tuuuu 😆 cómo nos divierten estas cosas Diosss, y así hasta llegar arriba y tomar un poco de resuello. Como aquel que dice, esto está ya trincao.
Seguimos en bajada con ritmo sostenido, -ya que estamos-, y así hasta el último apretón llegando a Javalí Nuevo en el que doy un último golpe de tuerca a plato en el repecho que hay y donde observo que no me sigue nadie para llevarme la meta volante,... ah no, que viene Juanma, - buff, mucha mili tiene éste.
Con Juanma estrecho relaciones charlando con él, al final somos dos personas bastante afines en trabajo y afición y tenemos amigos comunes en uno y otro terreno.

La Brevet en conjunto ha ido muy muy bien, las sensaciones han ido mejorando a medida que iban pasando los kms, en ningún momento he tenido crisis y he disfrutado de la pequeña gran grupeta de amigos. Ha salido el día para repetir, a la próxima brevet me apunto también!
Qué buenos compañeros he tenido: Juanma Pagan, Domingo Lajarín, Antonio, Arusa y mi Javi de siempre. ¡Bravo por todos ellos! 

 


viernes, 14 de febrero de 2020

Descubriendo Balonga GE

Los días que se están presentando en este mes de Febrero de 2020 son increíbles,  aprovecharemos lo bueno que tienen y olvidaremos lo malo que acarrean en forma de sequías, floraciones a destiempo, etc,... Sol, calor, no lluvia, no viento,... así sale la gente ya de corto como si fuera el mes de Junio. Yo como vengo arrastrando todavía bronquitis no me atrevo con tanto y sigo usando la equipación larga.
Llego justo a la salida y me incorporo directamente para charlar con el Secre para temas que me rondan por la cabeza ahora que formo parte de la Junta Directiva. Es impensable que esté en donde estoy viniendo de donde vengo pero... ahí está el tío que se dice. 

La salida de hoy es dura porque se presentan tres dificultades de importancia, Caprés, Garapacha y Peña Zafra. Salimos por Santomera hasta llegar a Abanilla y luego giramos a Fortuna desde donde enseguida iniciamos la subida a Caprés, una pedanía donde nunca he visto a nadie por la calle, el pueblo fantasma. La asistencia ha sido masiva, pocos faltan, Juan Marín padres va de reportero gráfico tomando imágenes de vídeo y fotos, ha realizado un trabajo muy muy completo, si quería hacer méritos para que los contratáramos cada semana, está hecho! 

Hoy hasta ha aparecido Mari Carmen, ¿cuánto tiempo sin verla? Ni siquiera por Strava la vemos,... no nos muestra en Strava sus rutas por los pasillos de El Corte Inglés, eso no se hace. A Juan se le ve que está muy en forma, es capaz de subir, bajar, esprintar, con una facilidad envidiable. Otro que he visto mejorar muy rápido ha sido a José Miguel, el Secre, que a base de continuidad últimamente está volviendo por sus fueros. Por supuesto, mención aparte, casos como el de Diego el del Cabezo y JosedeSanJosé, siempre a punto y sobre todo Juan Marín hijo, cohete supersónico.
Hoy nutrido grupo de acompañantes entre los que destacaban los VR Bikes y los Kbzo. A mí me gusta que vengan amigos de otras peñas con nosotros, es bonito y enriquece y engrandece al club. Lo único que les pedimos es que cumplan con las normas 'normales' de invitados a las grupetas, es decir que respeten nuestro grupo y el ritmo de marcha que establecemos.
Y que empieza ya Caprés!... y veo que salta Juan como un cohete, buff, a éste imposible seguirle pero luego salta Antonio Muñoz y me engancho a su rueda y parece que puedo, durante un rato voy subiendo con él hasta que llegamos a un grupo y entonces se paran todos un poco, hay un 'arrimao' un poco por delante y me veo con fuerzas de alcanzarle por lo que abandono al grupo en el que estaba y enseguida me cuelgo al cazado pero en el repecho tras el puentecillo veo que no me aguanta la rueda por lo que sigo hacía adelante observando que el grupo de cabeza no está tan lejos y que puedo pillar a alguno que se desgrane del racimo. Y así es, en la recta de la muerte veo que voy a pillar a VanPoppel y al Secre no pero por pelos. He subido muy bien la verdad, no he notado mucha fatiga. Me dispongo a echar fotos de todos los que van llegando, los que han pasado por delante se han quedado sin premio... por rápidos. 

Seguimos marcha y ahora llega La Garapacha donde el asfalto en varios trozos está criminal, voy en un pelotón grande a cola y es muy molesto porque me voy tragando baches continuamente, tengo que estar pendiente de los coches, de los compañeros, incómodo que se dice... - hosti ¡qué me voy con Rafa! que va por delante y así, tranquilamente, subimos algunos kms sin agobios de pelotón, a nuestro ritmo. 
En las últimas rectas llegando a La Garapacha se me empalaga el ritmo de subida que llevan los que nos han cazado y quizás por haber gastado más perras de la cuenta en Caprés me veo obligado a quitar gas y a subir con más comodidad, todavía falta Peña Zafra y las piernas están protestonas. 
En la parada que hacemos arriba se habla de los problemas de las carreteras cortadas hacía el Norte y nos tiramos a la aventura y con incertidumbre de lo que encontraremos. En Peña Zafra de Abajo tenemos la confirmación, -no se puede pasar por la carretera-, hay dos opciones, media vuelta (rollo) o día de aventuras (un camino en parte de tierra que pasa por una cantera y llega hasta la carretera de ¡Balonga!  En mi vida había oído ese sitio.

Una travesía por 'sterrato' y con dudas y controversia por parte de muchos, -izquierda, -derecha, -media vuelta, -vamos a pinchar, etc,... se sucede pero finalmente salimos a una carretera que baja hasta Fortuna y que resulta ser una delicia para los sentidos, paisaje bonito de verdad, con rambla, vegetación y asfalto muy bueno, una sorpresa para muchos y que nos ha gustado. 

Finalmente y apretando ya a fondo llegamos a Murcia para posteriormente acudir a la meta de la Vuelta a Murcia donde en la zona VIP vemos como Luis León Sánchez es capaz de ganar la etapa mientras nosotros nos movemos a ritmo de cañas y vinos con Estrella de Levante y Juan Gil, jamón de varios tipos, alcachofas con pimiento, marineras de la tierra, pasteles de carne cortesía de nuestro presidente Antonio Fontamar y unos cafés Salzillo deliciosos. Todo un placer degustar estos manjares en compañía de mis amigos charlando de nuestro deporte favorito.
 
 

sábado, 8 de febrero de 2020

Brevet 200K. Murcia Randonneurs. Mar Menor.

Otra Brevet de 200K, de las rápidas, esto cada día va a más, se está yendo de las manos aunque quizás la culpa sea de los que seguímos a los que aprietan y hasta nuestra que a veces también apretamos y lo digo porque se trata de hacer cicloturismo y eso está totalmente olvidado. No hay tiempo ni para comer ni para beber ni para charlar apenas, no hay tiempo de pararse a ver un paisaje, una salina, un faro, de echar una foto,... naaaada, sólo a muerte a muerte y llegar, tocar y volver. No se, espero que se pasé un poco la atracción por parte de no randonneurs hacía estas actividades y sea un poco más relajado el próximo recorrido de ultraciclismo.



Hoy casi cien ciclistas en línea de salida, en el estadio Cartagonova, el recorrido de 10, salimos por el puerto viendo parte de la bonita ciudad de Cartagena, enseguida llega la Subida de los Gitanos para encaminarnos a Escombreras, la subida es muy corta pero aquí ya se hace un corte que no se reparará hasta el final de etapa, como decía Rafa Valero de Jumilla, el corte 'bueno'. Intento grabar con la cámara de vídeo y me sorprendo de que no vamos más de dos docenas de ciclistas, buff, vaya nivel!
Encumbramos, nos lanzamos en bajada para llegar a la refinería y subir hacía La Unión no pasando por la zona de Las Basuras que a pesar de que huele un poco mal tiene un paisaje precioso. El caso es que no, vamos por el otro sitio y cuando giramos hacía Portman y empieza a picar la cuesta, me cuesta (valga y sirva la repetición para remarcar) seguir a los de delante, el resfriado parece que algo de factura si puede pasar.

Solventado el problema iniciamos el fuerte descenso hasta llegar al nivel del mar, Portman, y acceder al Faro donde en los alrededores pululan cientos de pescadores atraídos por la ingente cantidad de lubinas y doradas que se han escapado de unos viveros. Allí, el 'sellador' Juan Pedro Moreno se pone pim pam y le echa tinta a unas dos docenas de carnets y fffmmmm, nos vamos 'escopetaos' como alma que lleva el diablo.
Nos empezamos a cruzar con los rezagados que será una constante en todo el recorrido y enseguida llegamos al Alto de la Milla Verde de Portman donde JuanPe arrea un empujón importante (-yo he ido parado todo el día) y sólo le agunta un David pletórico. Los demás como podemos vamos sin perderle de vista y en la bajada enlazamos. Ha hecho daño no obstante, son fuerzas restadas para lo que queda de día sin duda.

Bajada a Los Belones, english village, y llegada a La Manga por las Salinas, el paraje está espectacular, más si cabe con la presencia de unos preciosos flamencos a los que no puedo fotografiar porque vamos muy rápidos y hay muchos baches, ¡qué pena!



Luego a tope a tope por La Manga sin conocer el significado del color rojo en una especie de farolas que hay a los lados de la carretera, me han dicho que les llaman semáforos, y para decepción propia y de muchos cuando llegamos a Veneziola en lugar de llegar al Puente de la risa y echar unas fotos,.... y unas risas ¿por qué no? damos la vuelta a una redonda que hay y.... ¿qué? A tooooopeeeee otra vez, sin comer ni beber ni disfrutar de lo conquistado. 


Cruzamos de nuevo el Puente del Estacio y consigo sacar la cámara de vídeo y hacer unos minutos, bueno, por lo menos....En las Salinas de vuelta igual, me obligo a dejar que se vayan pero no me quedo con las ganas de tirar unas fotos porque el sitio sin duda se lo merece. Las fotos han salido geniales y eso que las tuve que hacer a la 'remanguillé' porque está la carretera sembrada de agujeros.
 


 
Al encarar en dirección Oeste de nuevo hacia Los Belones, un viento procedente del SurOeste hace que no nos cubra el de delante a no ser que se meta enmedio del carril.... y no se mete nadie, están metiendo cuneta por lo que vamos sufriendo toooodos. -No puede ser. Así que me pongo en cabeza y por la izquierda según el orden de marcha para que al menos entren en el abanico cuatro o cinco ciclistas. Aprovecho para charlar un rato con el extraterrestre y echarle una foto en su nave espacial jeje
De nuevo cambio de rumbo, ahora Norte y claro, el viento que acompaña hace que a la gente le de por no dejar que el velocímetro baje de 40 km/h. -Que no se te escape la rueda del delante que te quedas como una piltrafa, tirado. Y venga marcha, venga marcha,... menos mal que llegamos a Los Alcázares y hay parada en un bar. Bueno, esto es otra cosa, vamos a relajarnos un poco.Voy al baño y a la vuelta me pido un café,.. no, dos, otro para David, y agua por favor. Estamos repartiendo el agua entre Javi, David y yo cuando de pronto.... ¡qué se han ido! ¡cabrones! Salimos a la calle y allí no hay más que una bicicleta que es de.... ¿Juanpe? No respetan a nada ni a nadie, al menos a nosotros nos sirve para aprovecharnos que conoce bien el camino y nos hace un especial haciendo caza al grupo delantero al cabo de un poco. ¡Vaya tela! A ver si en San Miguel de Salinas es otra cosa porque vaya día (¡cojones! iba a decir)
Al meternos al interior y dejar la costa empieza la carretera a mirar hacía arriba, la llegada a San Miguel de Salinas se hace por parte de muchos, entre los que me encuentro, una cosa pesada pero en fin, al llegar allí comeré algo, beberé y me tomaré un gel a ver si me da punch para abordar Rebate pero de pronto al llegar a San Miguel,....eh, qué pasa?, que no paramos picha, que han girado y han abierto gas a tope, pero bueno, ¿ya ni sellamos o qué?
Desconcertado ante tal situación encaro las duras rampas y de pronto, mientras voy relamiendome las heridas producidas por la situación, observo que a Javi se le está haciendo 'bola' la rampa por lo que no me lo pienso ni un segundo, lo primero es lo primero, me quedo con él, para hacer juntos lo que queda de recorrido, al fin y al cabo estamos acostumbrados ya a hacernos compañía.
En las bajadas y llanos Javi se recupera pero en las subidas siente el hierro y cede, -no pasa nada. Enseguida llegará el final y vendrá un terreno favorable para él y me ayudará a llegar a Cartagena.
 
Terminando Rebate me percato que vienen un par de 'Crazy Gang Amigos' (luego sabremos que eran Paul Cherry y otro amigo) por detrás, y le digo a Javi que es muy interesante que nos dejemos cazar. Así se hace y formamos un cuarteto que nos entendemos muy bien y vamos haciendo kms relevando en cabeza con mucha y buena colaboración.
En Pilar de la Horadada vemos a Buytrago por delante que va solo pero de pronto un semáforo en rojo y un par de policias hacen que debamos pasar más de dos minutos esperando a que cambie de color por lo que pasa otro rato largo hasta que lo cazamos,.... ¡Ya somos cinco! (Y la rima me la ahorro) Seguimos trabajando hasta que llegamos a Los Alcázares y aquí una bonita sorpresa, la mejor del día quizás, que están esperando en una tienda de bebidas los galgos yeahhhh, fantástica noticia porque el viento está arreciando y va en contra.
Ya queda nada para llegar a Cartagena y la cosa va bien pero de pronto viene una cuesta que se hace muuuuuy larga y para Javi un poco más. Yo que lo veo empiezo a gritar -ehhhhh -ehhhhh al grupo de cabeza para que levanten un poco, solo un poco el acelerador y nos dejen entrar pero una nueva decepción,... no, no paran y se van. Bueno, pues que se vayan, ya llegaremos aunque sopla un viento contrario que es bastante fuerte y nos hace retorcernos un poco encima de la bici y ver como el grupo cada vez se ve más pequeño por la distancia que nos van cogiendo. 





En Cartagena tenemos que hacer un poco de navegación y preguntar hasta tres veces por el Hotel Manolo y al final damos con él,... y de pronto vemos que llegamos por un parte de la calle y el grupo por la otra jajaja, con lo que podemos decir incluso que hemos llegado los primeros a 'meta'. 

 

En la navegación por la ciudad hemos salido vencedores.
Felicitaciones, fotos, risas, abrazos y por fin relajación y almuerzo de hermandad. Juanpe, Pepe Uribe, Antonio Muñoz, José Buytrago, Javi, Carles, Rafa Valero, David, Javi García y yo mismo conformamos la mesa en la que repartimos charlas, risas y proyectos.
 

 


https://photos.app.goo.gl/sSFZMYcbQ2vdeVsJA

sábado, 22 de junio de 2019

QH 2019. In Memoriam.





Mi padre. A él se lo debo todo, lo echo de menos. Con mi padre siempre iba tranquilo y confiado, me sentía arropado, era mi protector y mi escudo ante las inclemencias, era mi consejero ante muchas de las decisiones que se presentan en la vida, era mi gran fuente de cariño, aunque no lo demostrara abiertamente como muchos padres de su generación, pero yo lo sentía, no hacía falta que me lo dijera, era una fuerza que nos conectaba, parecida a la que presentan los imanes. Yo con mi padre disfrutaba, me gustaba estar con él. Lo respetaba. Ahora ya no está. Lo echo de menos.

Mi padre me enseñó muchas cosas, a ser perseverante en lo que de verdad quería, a ser determinado a partir de decidir ir a por algo, me invitó con su actitud a ser rebelde y a no adaptarme a los moldes establecidos, a ser libre e independiente, autónomo, mi padre también me enseño a ilusionarme con cosas y a que esa ilusión fuera el motor de mi ser. Tantas cosas me enseñó...

Durante la Quebrantahuesos, la fuerza de mi padre fue empujándome y propocionándome energía, yo lo sentía, y no poco. Fue una decisión complicada, hacía muy pocas horas que había ocurrido todo pero mi madre me dijo muy claramente -vete, tu padre hubiese querido que fueses.y yo también, vete. Era mi ilusión desde hace tiempo, por la que había estado días, semanas y meses preparándome, mi madre me decía que tenía que ser consecuente con esa luz que me llamaba y que tanto ella como mi padre estarían contentos de que cumpliera ese sueño. 




En definitiva, a última hora del Jueves hice la 'maleta' y al día siguiente a las 6:30 de la mañana me embarque con mis compañeros en un furgón Ford rumbo a Sabiñánigo. Un sabor agridulce me embargaba en la expedición pero estaba con una concentración máxima en nuestro objetivo porque en esta ocasión, el objetivo lo compartía con mi padre en la distancia.

Al llegar a Sorripas de pronto me di cuenta que allí estaba todavía, el Restaurante Casbas, lugar de reunión de ciclolisteros 19 años atrás, ¡qué recuerdos! En Sorripas disponíamos de una casa grande con muchas habitaciones y con mucha comodidad, esa noche el descanso era importante porque llevaba unos días durmiendo bastante poco. El objetivo se cumplió pues me levanté bastante repuesto. A las 5:00 tocamos diana.





Tras un desayuno normal, sin excesos ni novedades, partimos hacía Sabiñánigo con las bicicletas. En un rato allí estábamos después de observar la cantidad ingente de coches que había con ciclistas dentro. Al llegar al punto de salida nos conducen hacía 'la escombrera', zona de color gris donde van los descastados, aquellos que ni son VIP ni socios ni amigos ni acreditan tiempos de colores, nada. A kms de distancia (exagerando un poco) de la línea de meta es normal que tras el chupinazo de las 7:15 allí no se moviera ni Cristo, pero pasaban los minutos y seguíamos igual, así hasta que de pronto a la pata coja recorremos unos cientos de metros y por fin, al filo de las 7:45 hacemos saltar nuestro chip al paso por el arco de salida.

Por las calles de Sabi el público nos anima sin cesar, llegamos a la plaza del quebrantahuesos y giramos a la izquierda, tenemos por delante grupos de 'mochileros', entiéndase cariñosa la expresión porque no tienen el nervio que esperábamos encontrar en dichas grupetas. Eso hace que avancemos buscando la nuestra pero ni siquiera al salir a carretera abierta damos con una que se nos ajuste bien,... ¡van lentos!

Durante el tramo de autovía que hay hasta llegar a Jaca vamos rápidos, eso no es novedad, lo que si es distinto es que aquí el motor es nuestro líder José de Sanjosé y que los coequipiers somos nosotros, los tres o cuatro globeros que aguantamos todavía y que, aunque a rueda, tampoco vamos tras un pelotón, no es lo mismo. Una tras otra vamos engullendo grupetas y dejándolas atrás. La media llegando a Jaca alcanza los 40 km/h pero como he dicho antes, conseguidas 'a pulmón'.



Un atisbo de preocupación me llega cuando empiezan las primeras estribaciones de los Pirineos en Castielo de Jaca por lo gastado hasta el momento y es entonces cuando le deseo suerte a Jose 'el cámara' puesto que reconozco que le perderé de vista pronto y definitivamente. Poco a poco me voy descolgando de mis compañeros pero con la certeza de saber que estoy haciendo lo correcto, tengo que mantener la consistencia y no saltar los registros por encima del umbral de peligro.

La carretera se va tornando cada vez más bella a medida que se va adentrando en la montaña y los ciclistas en estos tramos se van batiendo, unos hacía delante, otras hacía atrás, buscando su posición natural aunque como hay tanta distancia temporal en la salida, la normalización no se produce en algunos casos hasta llegar al Portalet incluso. Al salir de Villanúa hay unas rampas en recta donde se puede observar la cantidad de locos de la bici que se juntan aquí este día. Es impresionante la verdad.

Pasado Canfranc con su preciosa estación de ferrocarril llegan, camino de la estación de esquí, unas bellísimas estampas de montaña con las cumbres todavía nevadas y la carretera que se inclina hacía ellas con un reguero de ciclistas probando los desarrollos que les deben conducir con relativa comodidad hasta lo alto de Somport. La velocidad se reduce y me da tiempo a sacar alguna instantánea del lugar. La emoción me llega en este y en muchos otros puntos cuando me viene el recuerdo de mi padre y de inmediato me llega una nueva inyección de fuerzas a las piernas. Yasss!

Un ruido estridente y desagradable procedente de mi bicicleta rompe la paz del lugar, es el eje pedalier que está medio gripado, y que debería haber cambiado, pero que por las circunstancias no lo he hecho. Es algo vergonzoso el ruido que hace pero al menos soy capaz de quitarlo temporalmente haciendo una especie de contrapedal. De pronto a mi fanfarría se une un sonido de música maquinera de un veterano de la QH que porta un 'loro' sobre el manillar de su bici y nos transmite a todos una marcha increible al pedaleo. Ganas me dan de ir con él todo el recorrido porque anima un montón.

En fin, llegamos a la estación de esquí de Candanchú donde hay un avituallamiento y éste me lo salto, llevo agua, llevo comida y hay muchísima gente, paqué paqué paqué... queda algo más de un kilómetro para encumbrar y circulamos por una carretera estrecha por la zona de hoteles y apartamentos. Por fin, llegamos al alto de Somport con un ambiente estupendo de gente animando. Yo he visto anunciado un poco antes un punto Mavic de asistencia mecánica y estoy intentando localizarlo para ver si pueden al menos quitarme el ruido del pedalier. El caso es que no lo localizo, bueno, pues sigo. Antes de eso, me paro a ponerme el chaleco no vaya a ser que la liemos si quiero ponermelo en marcha.

Bajada larga, pronunciada en ocasiones y peligrosa, con tramos humedos y curvas cerradas, así que vemos accidentes feos durante ella y extremo las precauciones pues no quiero ni pensar en tener un percance tan lejos de mi plaza. Durante unos 20 kms la tendencia es la misma, bajadas y dar pedales con desarrollo altos a mucha velocidad. Aprovecho algunas de estas zonas para comer y beber y seguir ruedas de interés como por ejemplo unos tíos de Guipúzcoa que andaban bien. Durante los siguientes kms de llaneo, estos vascos, me vinieron de fábula para ir a buen ritmo y no perder el tono ni la intensidad.

Total, que estamos ya en Escot y empiezan las clases de baile con Marie Blanque, qué rica ella. Hago una parada para quitarme para siempre la capa de cebolla que tenía en forma de chaleco, me vino bien porque había hecho bastante frío hasta entonces. También manguitos, fuera, todo fuera. Y sin ninguna prisa me incorporo a la marcha para conquistar la Marie Blanque. Me retumban en la cabeza los consejos de los ciclolisteros de principios de siglo, cuidado con esta subida, mejor empezar como un viejo, se agarra como un chotis los últimos cuatro kms, no hay descanso hasta arriba, etc,... Y así, sin preocuparme por los que me pasaban y sin prisa por adelantar a los que iba alcanzando, subí los 4+4 kms con bastante control y consistencia, sin perder el feeling en las piernas. De hecho, me veo en el vídeo llegando arriba y me veo superbien (qué narcisista jajaja) no obstante, los cuatro kms antes de hacer cumbre son complicados de verdad aunque una cosa que me gustó mucho fue la información de los kms restantes de puerto y el desnivel medio del próximo kilómetro. Mentalmente me venía de perlas para prepararme al futuro inmediato y el no tan inmediato.



Como la chispa no se había perdido, tras una bajada rápida y potente llego al avituallamiento de la pradera esa increíble que hay, y paro a cargar y también a soltar líquidos, de comida nada porque llevo mucha cosa todavía en los bolsillos y hay que consumirlo. Las fotografías que hago en esta zona desmerecen el espectáculo que se presencia, es un placer y un disfrute tan grande surcar las carreteras por ese entorno tan exquisitamente verde con esas montañas a lo lejos nevadas y el cielo límpio y azúl. Son imágenes impactantes, de climax.

Pim pam, que hemos llegado a la carretera que de nuevo nos tiene que conducir en dirección Sur hacía nuestra España y aquí me encuentro con que la gente va mustia, ¿qué pasa? no anda nadie, viajo en un grupo de unos veinte ciclistas y van de excursión, sin garra ninguna. Hablo con uno que parece que tiene más fuerza, el triatleta que en su maillot pone que para él no existe la rendición y nos organizamos para pasar a la cabeza y tirar para saltar o arrastrar hacía un grupo que tenemos por delante algo más numeroso que el nuestro. Trabajando llegamos pero resulta que estos tampoco andan, puff, me da la sensación de estar perdiendo mucho tiempo. El caso es que otra vez nos ponemos a tirar en cabeza y se animan un par de andaluces que tampoco van mal.





Pronto llegamos a Laruns, población que bordeamos por unas carreteras vecinales, surcando probablemente el peor trozo de pavimento del recorrido pero sin ser horroroso tampoco ni mucho menos. Tras cruzar la población llegamos al famoso cruce de las tardes del Tour: Aubisque por un lado, Portalet por el otro, nada menos, nosotros tiramos para la derecha, al Portalet. Y empiezan timidamente las primeras cuestas y aparece el primer cartel informativo, de impacto, 26 kms de puerto uff, mejor no pensarlo.


De cualquier forma, la carretera es fresca, frondosa, verde y entre rocas, una delicia. En esta situación, el cuerpo duele menos porque el espiritu disfruta y compensa el sufrimiento. Me dan ganas de capturar esas imágenes y hago bastantes fotos. Subiendo de manera muy progresiva y suave llego tras el triatleta y los dos andaluces al avituallamiento. Aquí paro a repostar.

De pronto al ir a recoger comida veo a Javi, y a Edu!! Qué gusto me da verlos, mis compañeros de muchas guerras en muchos sitios y nos encontramos aquí de nuevo. Nos saludamos con cariño y emoción pues Edu me da sus condolencias y les digo que voy a coger algo de comida y que nos vemos, lo hago y cuando voy a por ellos no los encuentro. Entiendo que se han ido ya y salgo, al cabo de un poco los veo a lo lejos, bien, creo que los alcanzaré.

Los alcanzo pero yo estaba pletórico y tras hacernos una foto los tres juntos pongo mi marcha y me suelto de ellos. He ido pasando a gente a manta y no recuerdo haber sido sobrepasado ni por una docena de ciclistas en todo el Portalet. Esto me retroalimenta, el hecho de verme 'superior' a toda la pléyade de ciclistas que ascienden al coloso. La emoción me embarga de forma intermitente por los recuerdos de mi padre y me da fuerzas para seguir luchando contra el coloso Portalet, que se le vence más por cabeza que por piernas. Sigo pensando en que es formidable tener un punto por encima del 90% de la gente que te rodea porque en muchas ocasiones ha sido al revés e igual que esto último es deprimente lo contrario es... otra grupeta que dejo atrás! yupiiii!!!

Voy cazando y dejando atrás a gente cuando veo por delante a Juanma, mi compañero de club y amigo con el que compartía ruta al principio de Somport y al que pensaba que ya no lo vería más, pues qué bien, tras algunos cientos de metros recortándole poquito a poquito le doy finalmente caza y compartimos un rato, incluso echando alguna foto cerca de la cumbre pero como a menos de un kilómetro noto que no está, se habrá atufado imagino, yo sigo mi marcheta y llego arriba,... hasta me sobran fuerzas copón, qué fiera, me asusto yo mismo. Siento de nuevo que me emociono y que la QH la 'tenemos' hecha.





Espero un poco a ver si llega Juanma pero le he sacado más tiempo del que suponía, total, que pasa una buena grupeta y me marcho con ellos pensando en que mi compañero ya me pillará, baja superbien. Hace un tiempo esplendido, nada de frío en la bajada. Pues bajando a fondo de corto y disfrutando mucho del día vamos acompañando al rio Gállego hasta el Lago de Panticosa, zona en la que de nuevo me alcanza Juanma con el que compartiré recorrido y emociones ya hasta el final de la QH.

En la ascensión a la Hoz de Jaca -ojo, ojo,... que no sólo yo sino la mayoría de los integrantes de mi grupo notamos cierta electrificación en las piernas, supongo será algo normal después del esfuerzo tan prolongado del Portalet y el descenso posterior con su consecuente inactividad muscular, el caso es que con cuidadín, al final la cosa no pasó a mayores y sin prisa pero sin pausa (y sin fuerzas) llegamos a coronar al bonito lugar de la Hoz de Jaca donde la gente se vuelca con los participantes, olé.

A continuación bajada peligrosa donde observo que bajando Juanma y yo estamos por encima de la media y tenemos que ir pasando a gente por diestro y siniestro, en fin, que ya estamos en el repechón ese cabrón que hay tras la bajada que pica ufff, cómo pica y tras él, zumbando hacía Sabiñánigo, esta zona es en la que trabajo menos de todo el recorrido, aprovecho para darle al pico con varios del grupo y sobre todo con Juanma.

Tras el paso por el Restaurante Casbas donde hay un mogollón de gente con cencerros animando un disparate llega el puerto de categoría especial Cartirana, jajaja, cómo ibamos ya de 'cascaos', vaya patas llevábamos todos, cualquier repecho hacía sangre. Y por fin, por fin, Sabiñanigo.

Al acercarnos a meta dejamos que el gran grupo en el que viajábamos se adelantara para poder así cruzar el umbral de meta en paz, con serenidad, con emoción, con dedicación. Mi cabeza estuvo todo el día en él y su energía en mí. Me llevé los brazos al fondo de mi corazón y a continuación los alcé al cielo intentando tocarlo aunque fuera con la punta de los dedos. Tras la meta, Juanma y yo nos paramos. Le di un abrazo fuerte que no era sólo para él.

Gracias Papá


La QH 2019 había sido conquistada, después de la edición de 2000 y la especial de 2002, esta tercera representa un hito muy importante después de unos diez años en dique seco por una lesión de espalda. La oportunidad que me ha dado la vida no tiene precio.
¿El tiempo empleado en la marcha? Buenísimo, 7:21, oro en mi categoría y puesto 2700 de la general, para lo que corre hoy en día la gente, magnifico. El nivel medio de la gente ha subido una barbaridad en estos últimos años.
Esta edición formaba parte de un gran club como es Globeros de Élite con los que me encuentro motivado y arropado a partes iguales. El éxito del club ha sido total pues todos han podido completar el recorrido (salvo la excepción de Anika por una lesión que arrastraba) en tiempos magníficos dejando el pabellón del club y de Murcia en general muy muy alto. Estoy muy orgulloso de ellos y de formar parte de un colectivo tan competitivo y a la vez tan entrañable.