sábado, 27 de abril de 2019

Liège Bastogne Liège

De lo que se trata aquí, a estas alturas de la película, es de mantenerse con objetivos a la vista, del tipo que sean pero motivantes. De manera que después del Camino Largo de Santiago 2018 con más de 1500 Kms recorridos con alforjas desde casa y en vista del buen rendimiento que había tenido, me apetecía abordar algún reto importante e interesante. Nada mejor que una LBL. La Lieja Bastogne Lieja era una clásica que desde siempre me había atraído pero por circunstancias diversas había quedado siempre postergada. ¡Era el momento!

Me pongo en contacto con Jean Marie y me dice... que esa misma tarde está entrenando, ¡bien! ; se lo digo a mi grupo de amigos de ciclismo y Eduardo me dice -¡cuenta conmigo! (¡bien!) A partir de aquí me pongo a buscar vuelo, alojamiento, etc,... Todo muy bien de precio, el avión tirado, apenas 100 euros ida y vuelta y el apartamento también económico, queda por decidir cómo llevar la bici porque lo de alquilar lo descarto y por último hacer la inscripción. Todo clarito y baratito. ¡Bien, Bien, Bien!
Posteriormente un amigo de Eduardo también iba a venir, Lajarín también está interesado, otro más se lo va a pensar,... Pero al caso es que poco a poco van cayendo todos de manera que llega un día que me encuentro con un apartamento de cuatro para mí solo. Jean Marie no lo necesita porque vive cerca de Lieja. Así que, con esta nueva situación, lo que hago es intentar convencer a mi mujer para que venga y hacer un viaje de turismo con el inciso del ciclismo por medio. Al final la convenzo y organizamos un bonito viaje con la mejor posible de las compañías para mí, con mi mujercica y con mi hijo.
Un problema grave de salud de mi padre, ya muy mayor, a pocos días del viaje hace que me cuestione seriamente la cancelación de todo. Por suerte, el día antes de partir parece que ha mejorado un poco y decidimos viajar, había mucho dinero que se perdía y sobre todo muchas ilusiones que se perdían.



Al llegar a Bélgica, se cae el último, Jean Marie, que me dice que no está en forma y que no sale,.... Uhhhhhh, qué decepción!

No pasa nada, mi ilusión sigue intacta, lo único que me encuentro un poco 'solo' pero como dice mi mujercica, si voy con 7000 participantes y al fin y al cabo he recorrido hace no mucho 1500 kms en solitario, ¿qué mas da?

La previa a la marcha es un poco accidentada porque al recoger la bici, que me la han traído los de Bulletbike, está pinchada de la rueda trasera,.... vaya! Allí coincido con algunos de CicloRed, particularmente con Carlos porque con los demás no pude establecer contacto por estar concentrado en el tema del pinchazo. -Esta cubierta tiene un comido aquí de un frenazo. dice Carlos. Y es verdad, el último día que salí casi atropello un gato y para evitarlo tuve que frenar muy fuerte por lo que no me extraña. Como no tenía las cámaras de repuesto allí, un chico, Roger, me pasa una suya y al quitar la cubierta revisamos la llanta y -¡joder, si está rota! ¡presenta un agujero!  Madre mía, se está complicando esto, a ver si necesito un llanta nueva.... Corriendo vamos al punto de asistencia Mavic y se lo enseñamos a un chico que habla español :) y nos dice que no es nada, que es el fondo de llanta que se ha roto, lo repara y dice que está listo. (de mecánico iba a pasar muncha hambre...) Así que tras ese arreglo metemos cámara y montamos de nuevo con la vieja cubierta porque en Mavic no me quieren vender una cubierta nueva. Por la tarde pasé por el stand de Continental pero desgraciadamente tampoco tenían en anchura 28" mmmmhh, qué rabia. Bueno, pues nada, cruzo dedos y confio en que aguante todo bien.



Las previsiones del tiempo había estado mirándolas sin cesar durante dias (semanas diría) para ver si el Sábado de autos haría un tiempo aceptable pero ca!, al final se concentraron todos los malos pronósticos: lluvia incesante, viento fuerte en contra a la ida y lateral a la vuelta, frío,... casi nada!  Añado a estos meteoros el granizo que cayó un par de veces y por poco vemos nieve porque la temperatura se acercó en la zona de Bastogne a los 0ºC. Es duro salir con lluvia pero la preparación, la expedición y el gasto exigen el abordar la empresa sin ningún tipo de duda, si nos mojamos ya habrá tiempo de secarse y algo muy gordo tiene que pasar para que no complete la prueba.

La equipación es de invierno con pantalón largo, maillot largo y el chubasquero Endura, un pedazo de prenda imponente porque me permitió ir seco en la parte de arriba todo el tiempo. Llevé una mochila por si acaso cesaba la lluvia y necesitaba guardar el chubasquero que, aunque excelente, no es apenas plegable y en un bolsillo del maillot no cabe. Al final como la lluvia no paró en todo el día pues siempre fui con la misma indumentaria.

Salgo a las 6:00 en compañia de un español muy simpático de San Sebastián pero oriundo de Zamora, me pregunta por el tiempo que tengo pensado hacer,.... Jajajajaja, no, no lo he pensado pero a mi mujer le he dicho que espero estar sobre las seis, por lo tanto, la previsión es de 12 horas. De momento he salido en cabeza y me mantengo en ella durante muchos kms.

En la grupeta en la que me encuentro hay una inglesita que rueda muy fácil con una Orbea, de hecho hay más ingleses que españoles con Orbea me parece, hay un alemán que llama mucho la atención con sus casi 2 metros y que lleva una Rotwild vieja con pedales de plataforma. Va con botas de treking (!)  Como contrapunto también comparto ruta con un grupo de spagettis italianos que van como pinceles de guapos y con bicicletas de 12000 pavos (!)

El paisaje es bonito y sobre todo verde, cómo se nota que llueve aquí con mucha frecuencia, es una lástima que no haya salido un día más despejado porque las panorámicas son estupendas pero quedan algo deslucidas con la lluvia. Hasta ahora las subidas que hemos hecho han sido bastante 'civilizadas', ningún muro todavía aunque ya llevamos varios centenares de metros de desnivel. Lo que está haciendo más daño es el viento que sopla de frente y que hace que en ocasiones se formen abanicos dentro del pelotón. Es bonito verlos pero no tanto el sufrirlos, de todas maneras no hay grandes rectas por lo que los momentos críticos no son muy largos aunque a veces hay algunos cabrones que meten cuneta. Hay un rato que de pronto la grupeta de italianos que me van cortando el viento paran todos de golpe y me quedo rodando en solitario por los páramos, ¿es posible esto? Con 7000 tíos que somos! Aunque también es verdad que hay unos cuantos muchos que ya se han ido por la desviación de las versiones menores de esta LBL, y luego están los que han salido más tarde o van a menor velocidad,.. Vamos, que no me voy a quedar sólo ni el último como comprobaré posteriormente.

La lluvia cae incesantemente aunque por 'fortuna' no demasiado intensa, los kms se van sucediendo y pronto llega el primer avituallamiento situado en un bonito pueblo, Bomal, en el que nos encontramos con un surtido interesante de productos: plátano, naranja, sobrecitos de miel y limón, barritas de cereales, golosinas, gofres, pero en el que destaca por encima de todos las tortitas de miel marca Meli mmmm, qué riquísimas que estaban, de hecho cogí unas cuantas y estuve todo el día comiendo de lo mismo casi. Otra cosa que me llamó la atención fueron los urinarios portátiles para hombres con capacidad para cuatro p....ersonas. Como ya es sabido en estas latitudes, la parada es generalizada entre los participantes y el intervalo de descanso también, nada de salir corriendo con la comida en la boca. De todas maneras hace frío y tampoco se puede uno parar mucho porque te congelas. La temperatura está bajando por debajo de los 5ºC

Seguimos camino y al llegar a Hotton la carretera quiebra su sentido sur para tomar uno sureste y llegamos sin muchas dificultades en el Km.80 a La Roche-en-Ardenne, un pueblo que tiene un viejo castillo encima de una montañita rodeada por un río que es una pasada de bonito. Aquí al salir de la población se inicia la Côte de la Roche, una subida de unos 3 kms ya no despreciable. Aunque el grupo en el que viajo es muy interesante necesito parar un momento para evacuar líquidos y aprovecho para descansar unos minutos y subir a mi aire. Queda mucho por delante para ir con apreturas. Sigue lloviendo...

Estamos acercándonos a Bastogne que queda en alto y por tanto toca meter el plato pequeño un rato. En esta zona los motivos militares de las guerras están presentes por todos lados, estátuas, vehículos militares, museos, banderas, cementerios, y llama la atención que hay mucha presencia de banderas americanas. Aquí nos espera otro avituallamiento potente, queda mucho por delante y el tiempo no tiene visos de mejorar, de hecho lo que está pasando es que cada vez hace más frío y la temperatura se acerca a los 0ºC ¿Nevará todavía? Brrrrr


Salgo del avituallamiento y no consigo enganchar ningún grupo bueno, voy rodando por unos toboganes hasta alcanzar a un chico joven con el que nos vamos entendiendo bien, - ya nos iran cazando grupos buenos, pienso. El caso es que ahora ha cambiado el sentido de la marcha dirección norte y surcamos caminos agrícolas sin apenas tráfico de coches cuando de pronto,... pssssshhhhhhhh - Ahrrrg, qué dolor, he pinchado, no puede ser, esto es horrible!!

Madre mía, veo un puente al frente y avanzo hasta él para protegerme de la lluvia que en ese momento caía con fuerza. Sopla un viento del demonio. Empiezo a desmontar rueda y no atino, mis manos tiemblan de frío y no soy capaz de trabajar bien, saco cámara de repuesto y empiezo a montar,... una torpeza extrema, y no puedo, no tengo fuerzas para cerrar. Cojo los desmontables y lo intento pero no lo consigo, estoy nervioso. Tengo una botella de aire comprimido y la manipulo mal y se escapa el aire quemándome los dedos, lo que faltaba, qué desastre!!!!

Al final y después de muuuuucho tiempo perdido en el que he visto pasar a infinidad de grupos de ciclistas consigo montar todo y reemprender la marcha. A los pocos metros ¿cómo? Noto como la rueda va dando saltitos, Jooooderr, me paro, veo que pasa, intento arreglar la cubierta que parece no ha quedado bien, sigo,... Naaada, parecido, paro, desinflo, adapto la cubierta lo mejor que se, inflo, arranco, ¡mejor! Pero no del todo, aquello sigue dando unos saltitos,... bueno, iré con precaución, me da miedo que se destalone el neumático ¿Puede ser? No se, sigo pero estoy cansado por los nervios y nervioso por la rueda,.. mmmmh, estoy pasando unos momentos malos. He perdido cerca de una hora con la broma y han pasado 200.000 grupos de ciclistas que me iban de perlas. Intentaré encontrar un punto de asistencia para ver si me resuelven el problema, mientras tanto sigo. En las subidas y con tensión de cadena los saltitos no se notan apenas pero cuando la bici va suelta sí se nota.

Bueno, pues nada, voy cogiendo un poco de brío después de quedarme helado como un pajarito con toda la operación pinchazo y cada kilómetro que recorro tengo un poco menos de nerviosismo porque parece que la rueda no tiene peligro, debe ser que no ha talonado del todo bien. De pronto llega un giro brusco a la derecha y yassss, Stockeu tatariiii, vaya tela de muro, durísimo, pendientes sostenidas del 15% y más, una recta que no se acaba porque no se anda apenas, velocidad de caracolll, sin resuello se llega por fin al alto donde está una estatua de homenaje al gran Eddy Merckx que uno de los años que ganó atacó justo en esta dura subida. Enseguida giro brusco a la izquierda y bajada de nuevo pero por otra rampa al mismo punto de donde partía el muro. Hemos hecho un lazo mortal de necesidad, sin apenas ganancia de kms, sin ninguna ganancia de altitud pero con una pérdida importante de fuerzas. Este el saldo de Stockeu y su kilómetro al 14% de media.

La gasolina super la he gastado toda ya, me queda tirar hasta el final con diésel y ahorrando combustible para que lo que queda de depósito me llegue hasta Lieja, las fuerzas están ya bastante mermadas. Observo que además, hay mucha gente de mucho nivel y se permiten el lujo todavía de apretar de consideración en las subidas que constantemente nos encontramos. La cosa está en venir aquí muy rodado porque si no, eres pasto de los muros que se suceden cada vez con mayor frecuencia. El último tercio de la prueba es muy muy quebrado.

Sin mucho que pensar después de Stockeu llega Haute-Levée, casi cuatro kms con porcentajes suaves, con media de un 6% o así, no representa muchos problemas aunque las piernas ya van castigadas. Nada mejor que una buena tortita de miel Meli para afrontar la nueva subida jeje, qué ricas por Dios!

El ambiente sigue siendo excelente, las grupetas se van rompiendo en las ascensiones pero se recomponen en los altos cuando los más fuertes paran y esperan a sus compañeros que lleguen, es bonito ver esto, no existe la crueldad despiadada de dejar a tus compañeros de grupeta tirados por el recorrido, total, al final todos van a tener el mismo reconocimiento, una medalla y un diploma de haber completado el recorrido.

La lluvia persiste aunque se van abriendo de cuando en cuando los cielos un poco pero no hasta el punto de poder quitarme el chubasquero, llevo la mochila para ello y no llevo pinta de poder usarla. Haute-Levéees una subida que me va bien, no es excesivamente dura pero claro, esto no va a la carta y pronto llegan nuevas cotas.

El Col de Rosier es la siguiente, un trozo duro al principio que se pega con zonas de 12% y luego va soltando un poco y relajando los porcentajes, la distancia que tiene es de las más largas, unos 5 kms pero va por un bosque muy agradable y la subida se lleva mejor así. Los ciclistas que voy superando cada vez son menos, parece que el gasoil se me está agotando joer,... bueno, de lo que se trata es de llegar, el tiempo y las circunstancias no importan, estoy mostrándome con bastante dignidad porque ya llevamos más de 200 kms y a esto todavía le queda.

Estamos circulando cerca de donde está el famoso circuito de Spa Francorchamps, desde luego no llevo velocidad como para subir La Rouge como un F1 ni mucho menos jajajaja, me resulta atractivo pensar por donde voy rodando, ¡estoy haciendo la Lieja-Bastogne-Lieja! Estos pensamientos me suben la autoestima y me animan a bajar un piñoncito el desarrollo. :)

Siguiente cota, Maquisard, subida de casi 3 kms con medias llevables en torno al 6-8% y que ya voy haciendo con el aviso de la reserva encendido, buff, se me está haciendo bola ya, muchos kms en las patas y muchas horas encima de la bici. Nada, a comer tortitas a ver si me resucitan un poco que enseguida llega el coco.

Ya estamos, La Redoute, La Redoute, buff, qué ambientazo hay aquí, la carretera que ya sube hacía el cielo aunque de manera no muy severa todavía está repleta en ambos márgenes de autocaravanas donde un buen puñado de aficionados nos van animando a los ciclistas. Estoy entrando en la historia del ciclismo, en uno de los santuarios de los grandes monstruos del deporte de las dos ruedas, estoy disfrutando y no pienso en la subida (todavía). Aquí, en esta ascensión hay un cronometraje pero en el punto donde comenzaba me lo salté porque vi unos coches de Continental en un cruce y me acerqué por si tenían asistencia técnica para resolver el problema de la rueda que me estaba dando cierta preocupación. El caso es que no, que no eran mecánicos y no podían hacer nada. Bueno, qué se le va a hacer.... Seguimos como vamos.

Pronto, una vez reanudada la ascensión, de pronto se deja ver allí, el muro, digno de una película de terror, desafío de la naturaleza, demostración de la teoría de la gravedad, los porcentajes superiores al 20% mamma mia, cómo se sube eso?!!!! Impresionante, una dureza infinita, alguno se baja de la montura pero yo voy a intentar que no, buff, me pongo de pie y empiezo a contar, como siempre hago en situciones de agonía encima de la bici, -venga va, 25 pedaladas y esto está superado, 1, 2sss, 3sssss,... cada vez cuento más lento jajaja, bueno, pero aun al borde del colapso me mantengo dando pedales y al final el porcentaje se suaviza, ya no es un 22% es un 16% qué gusto jajaja  Menos mal que de pronto ves a los fotógrafos que van a enseñarle a todo el mundo la cara de perro muerto que se te ha quedado e intentas recomponer el rictus y eso te hace que llegues al punto de photomatón de manera más o menos digna. ¿Qué puedo decir? Que estoy emocionado, que otra de las ilusiones más grandes como ciclista estaba cumpliendo, escalar La Redoute en la LBL 2019, Impresionante!!

A estas alturas de la película ya quedan pocos kilómetros y la sensación de abrazar el objetivo se va incrementando, se van disipando los oscuros pensamientos del abandono por avería mecánica que tuve durante bastantes kms y se acrecienta la emoción por lo que representa la llegada a meta, más aun se intensifican estos pensamientos cuando encuentro en un avituallamiento al servicio técnico de Mavic yeahhhh, y cuando me doy cuenta que está el que habla español mucho más yeahhhh todavía.... Enseguida me dirijo a él y le comento lo que me pasa, de inmediato me atiende y empieza a manipular la rueda por un lado, por el otro, hasta que me dice que seguramente va bastante mejor pero que no puede asegurar que esté al 100%. -Graciasss, gracias mil Pues estaba muy equivocado el chico porque sí la dejo ¡perfecta!, qué gusto Diosssss!!! Poder circular con confianza y con comodidad. Bueno, esto marcha!

Queda por delante la importante cota de Roche aux Falcons donde un día después se fraguó la victoria del danes Jakob Fulgsang, la estrategia estaba clara, yo la tenía clara, luego hacen falta unas buenas piernas como las de este tío para hacer buena la teoría pero había un primer km duro duro donde reventar a Julen Alaphilippe y luego otra parte más tendida donde por desarrollo reventar por fuerza bruta a los que pretendian ganar al tío más fuerte del día. Esas dos partes me quedaron muy claras durante mi experiencia, cada uno, Flugsang y yo, funcionamos con nuestra propia escala pero de una a otra se puede extrapolar jeje. La primera parte, como ya he dicho, es muy dura de porcentajes y más larga que la rampa dura de La Redoute pero sombreada y luego llega la parte más suave y enn la que sabes que al llegar arriba, ya lo tienes todo todo hecho.

Yasssssss, toca bajar, a fondo pero con cuidado, el asfalto es muy fino y está resbaladizo por la lluvia. Una vez llegas al valle te queda cruzar Lieja y ya estás en meta. No te creas, por un momento, íbamos enfilados a una montaña y me temía lo peor pero no, nos topamos con la Estación de Ferrocarril de Guillemins, muy bonita y diseñada por el español Calatrava, y giramos en dirección a la urbe para realizar un recorrido por gran parte de avenidas y monumentos de la ciudad. Rodando en grupo con desarrollo alto y con cuidado del intenso tráfico que soportábamos fuimos cruzando por la margen norte del río toda Lieja para llegar por fin a la meta.

Ratatatatatatatata, otro sueño cumplido, la decana a la saca, esto es increible, indescriptible,.... y de pronto ¡me llama alguien! ¡Ana, y José! Qué alegría tan grande me dan, les digo que se vayan justo detrás de la meta, nada, a unos pocos metros, para que así ya esté listo, con la medalla al cuello y el trabajo terminado.



Ahora sí, me abrazo a ellos y entonces me viene la flojera, una emoción que me embarga y hace que me ponga flanero, vaya tela!, han sido tantas las horas pasadas bajo la lluvia, el viento y el frío y las penurias sufridas con el pinchazo y la rueda chunga que unidos al cansancio me da casi por llorar. Como le digo a mi mujer, desde la Quebrantahuesos del año 2000 no vienes a verme y es normal que me emocione al 'repetir' jajaja

Otros monumento al currículo que se junta a Milan Sanremo y a Tour de Flandes, queda pendiente Paris Roubaix y GIro de Lombardía para completarlos todos. Sin manías pero bueno, ahí queda el desafio.

Ha sido una experiencia maravillosa en el mejor escenario posible. No descarto el repetir, me ha quedado un regustillo rico rico,....¿será por las tortitas de Miel Meli? 






https://photos.app.goo.gl/v33Ak6HCaZJz7orZ9












miércoles, 14 de noviembre de 2018

CS2018 Etapa 12 - Xinzo de Limia



Qué noche tan buena,... y qué desayuno tan rico y tan potente. ¡Un Desayuno Continental por favor! Como anoche la cena fue más bien frugal, la caldera estaba necesitada de combustible y en esas estamos. El desayuno que parece que no me lo voy a poder comer pues si, empezando por una punta y acabando por la opuesta. Mmmmmhhh, qué delicioso. Subo, recojo las cosas, las cargo, me hago una foto con la chica que regenta el Carlos V y salgo a por la siguiente etapa.

¡Qué frío carajo! Brrrrr, La cuestarraca del 20% que hay para subir al castillo hace que hasta me siente bien para entrar en calor. El pueblo es precioso como pocos, uno de los más bonitos de España sin duda alguna, y además de bonito está limpio. Al llegar arriba a la Plaza del Ayuntamiento hago unas fotos y me acerco para observar las panorámicas del río desde los miradores de la fortaleza, que por cierto están escarchados. Es precioso lo que contemplan mis ojos, me entretengo quizás más de la cuenta echando fotos pero es que no voy a venir muchas veces a La Puebla de Sanabria y 'me quiero llevar' todo lo que pueda. En ruta, toca bajar de la montaña y enganchar la carretera, la temperatura está bajando y ya estamos por debajo del 0º, brrr, vaya frío por estos lares por Dios! 

Aprieto el pedaleo para combatir las bajas temperaturas pero enseguida llega un aliado natural, el Alto de Padornelo al que subo por la 'antigua' Nacional, una carretera estupenda de firme y con ausencia casi total de circulación ya que la autopista corre en paralelo y es la que sustenta el tráfico rodado. Una espesa niebla le da un aire fantasmagórico al paisaje que muestra árboles de colores otoñales, ¡estamos en Noviembre recordemos! Un poco antes de llegar arriba hay que cubrir unos cientos de metros a través de un tunel que permite que la carretera se cruce con la autopista. Al poco estamos en Padornelo y empieza a disiparse la niebla. El día se presenta distinto a lo conocido anteriormente, dicen que va a salir el Sol, que no va a llover, que subirán las temperaturas,.. y todo eso dicen que se va a dar en Galicia. ¿quién se lo va a creer?

La obras de construcción de la autopista más las obras del tren de alta velocidad han creado un estado de caos en muchas zonas y ahora llegamos a una de ellas. Afortunadamente hay una carreterita estrecha que aunque se aparta un poco es muy bonita y entretenida, en uno de los recovecos que hace me paro debajo de un castañar y me adjudico un buen almuerzo de castañas, digno de un buen cerdo de pata negra, -ohhhinngg, ohhhinngg, qué ricas! Señores, además ha salido el Sol. Estoy en shock orgásmico.
Por los alrededores de Chanos retomo de nuevo la nacional y tras unos kms duretes de subida llego al túnel que separa la gran Castilla de la enigmática Galicia. Y la tierra de la lluvia me recibe con un Sol magnífico que hace que después de muuuuchos días me pueda quitar el chubasquero por fin y mostrar la zamarra de globero de élite murciano. Mammma mía, cuánto tiempo sin pasar un poquito de calor.
La N-525 va jugueteando a un lado y otro de la autopista pero la tendencia ahora es de llano y de bajada. En Gudiña hago un alto porque se ha hecho la hora de comer. en una tienda compro lo habitual, algo de jamón, queso, pan y unos membrillos y dulces, cosa que sea de fácil digestión. Me siento en un banco de piedra al sol y me siento feliz por lo que estoy viviendo.

Ahora tengo la 'oportunidad' de cruzar por Laza y saltar Verín pero me da un poco de pereza meterme por las montañas aun sabiendo que por Verín también las hay, pero sin duda menos. Las muchas jornadas de bicicleta hace que la cabeza entre a decidir a la corta.
De pronto llego al Alto de Fumaces, una maravilla, es uno de los balcones del mundo, menuda panorámica hay y con el día despejado que tenemos da hasta vértigo observar cuan lejos llega la vista, si parece que hasta se tiene que ver la Cresta del Gallo jajaja Me hago unas fotos de esas que recuerdas con cariño toda la vida. Me he montado una especie de trípode para colocar el teléfono y he sacado sin duda una de las fotos del viaje.
Ahora ¿que tenemos? pues una bajada muy larga y vertiginosa hasta Verín, una población importante de Galicia, tras la que viene la consecuente subida, el Alto de Estibadas, alto que se hace bastante monotono y que se me empalaga sobremanera por lo que hace que se acelere la búsqueda de un lugar donde aparcarme. Además, como he pasteleado bastante hoy se está oscureciendo ya. Xinzo de Limia es el lugar destinado a alojarme, además de ser una población de entidad, es la más cercana.
Tras un rápida búsqueda me meto en el Hotel Xinzo, un dos estrellas que medio cumple pues la cama es muy mejorable pero bueno, qué le vamos a hacer, habrá que probar cosas peores para valorar más las mejores. Vamos a decir que suficiente pelao. La población tampoco es que sea de mucha belleza, bastante industrial y gris, con tintes de ciudad comunista, que me perdonen los lugareños si puedo ofenderlos.

La cena la realizo en la habitación, he comprado una cerveza en el chino, tengo comida en forma de pan y embutido que me ha sobrado de la jornada y con un dulce me voy a dormir. Estoy en Galicia! Una sonrisa de regocijo me viene a la cara.
 

martes, 13 de noviembre de 2018

CS2018 - Etapa 11 - Puebla de Sanabria

 

No he descansado demasiado bien en Zamora, quizás anoche fueron más cervezas de las debidas y una cena 'amontoná' en la habitación aunque ahora, en la mañana, tenía apetito de modo que cuando llegué al desayuno y aprovechando que estaba absolutamente sólo, hice uso del buffet libre libremente jeje. No es que tuviera mucha variedad pero era aceptable y durante el tiempo que estuve hice acopio de provisiones en forma de panecillos, mermeladas y similares. Siempre viene bien unas reservas alforjeras 'porsiaca'.
 
Una vez restaurado y organizado tocaba ruta turística matinal por Zamora, una ciudad que me gusta mucho, de raza, auténtica, limpia y elegante, el puente romano una pasada al que le hago unas fotos que salen preciosas con el rio en calma espejado reflejando la ribera y el cielo, las calles, la catedral, las iglesias, la plaza mayor, todo en calma, con quietud marcando una pausa en una ciudad milenaria.
Sobre las 11 abandono Zamora y me dirijo hacía la Puebla de Sanabria, queda un largo trecho por delante donde se presentan en primer lugar unas grandes praderas de cereales que han sido ya cosechadas por donde pasan rebaños de ovejas muy numerosos. Las pistas de tierra van acompañando a la carretera nacional haciendo unos sube y bajas que en ocasiones resultan desagradables por lo que enseguida me mudo a la carretera nacional, la N631 que no tiene apenas tráfico y por la que se rueda muy bien. El cansancio acumulado se hace notar a todos los niveles, en esta zona no merece la pena adentrarse demasiado en sitios desconocidos.  Por la carretera llegamos al gran Embalse de Ricobayos, ¡qué bonito es el cicloturismo, lo que uno va descubriendo oye! y atravieso por una de sus pasarelas al 'otro lado', al pueblo de La Encomienda. Para contrarrestar esa belleza a continuación llega una zona de largas rectas un tanto aburridas en las que el rodar y avanzar kms es lo más interesante, no hay muchos atractivos. 

Al llegar a Tábara, y aburrido de la monotonía me adentro por una pista de tierra que tiene buena pinta y se mete por una zona arbolada, antes de esa zona tengo que salvar las obras de la vía del AVE que pasará por aquí. Hace mucho calor a esta hora.

Las pistas son anchas y de tierra roja, voy circulando bastante paralelo a una carretera y en un momento dado al encontrar barro pienso que debo ir por la carretera aunque luego retrocedo de nuevo porque se aleja mucho de mi objetivo de La Puebla, así que me envalentono y me encomiendo a la suerte de que el barro sea puntual. Tras superar la zona jodida parece que, efectivamente, la cosa no empeora sino lo contrario y aunque el terreno no es fácil porque presenta subidas que se hacen duras y las ruedas se 'pegan' al final me gusta porque se respira una gran paz y los árboles hacen algo más ameno el paso.
Tras unas grandes y frescas choperas llego a Bercianos de Valverde, un pueblo muy sencillo y apartado. No tengo nada que hacer allí así que sigo mi marcha, quiero avanzar. Y lo hago por unas pistas de tierra otra vez muy solitarias surcando zonas de encina baja y matorral en ocasiones y extensos campos de cereales en otros. Cuando llego al Río Tera paro a descansar y comer. A continuación analizo la situación y decido que apuesto por carretera y manta hasta la Puebla por la carretera N525. Me quedan unos 60 kms todavía y en claro terreno ascendente con la tarde que se va echando cada día antes. Llegaré de noche pero no me apetece que sea demasiado tarde. Así que me acoplo lo mejor que puedo a mi máquina y a rodar y a hacer kms con la mayor eficacia posible.

 Se hizo largo el kilometraje pero con un café y unos bollos que me comí en un bar del camino conseguí llegar a La Puebla de Sanabria, era ya noche cerrada y hacía bastante frío. Las luces iluminando la fortaleza que hay en lo alto de la montaña le dan un aspecto muy auténtico y medieval a la ciudad.

Durante el recorrido, en una de las múltiples paradas, y ya habiendo fijado el destino final reservé en el Hotel Carlos V porque me dio buena impresión. Cuando llegue allí, se confirmaron los buenos augurios y me recibieron con una calidez muy grande en el hotel. Era de gestión familiar y la chica muy simpática y amable, el marido también. La habitación soberbia, magnífica, comodísima, me quedo sin adjetivos! En ella disfruté de una buena ducha y tras organizar un poco todos los bártulos que llevo siempre, bajé a cenar al mismo restaurante del hotel, en el que el chef era el marido. El menú fue sencillo, con una ensalada apetitosa y completa. Tras la cena disfrute de una noche reparadora, seguramente la que más de todo el viaje.
 
¡Felices sueños!

 

lunes, 5 de noviembre de 2018

CS2018 - Etapa 3 - Baeza

 

Engañados por Google Maps

Me despierto en Huesa y los pronósticos han acertado de pleno, lluvia de intensidad media desde primera hora de la mañana. Abortamos salida, espero a ver si escampa o amaina al menos. Ahora llueve mucho.

Me paso toda la mañana como un león enjaulado, dando vueltas en la habitación y mirando el radar de lluvia esperando a ver si aparece una ventana sin agua en la que salir de Huesa pero el frente no acaba de pasar nunca. Así que llega un momento después de varias horas que tengo que tomar decisiones y me hago una propuesta muy simple, salgo cuando se cumpla lo primero: que pare la lluvia o que se hagan las 12. Al final se dan las dos cosas simultáneamente, llueve muy poco y son las 12. ¡Vamos! Nada que ver con la hora de partida de ayer a las 7:30.
La salida es tipo estampida, en bajada potente durante bastantes kms -yupiiii, llueve un poco, me pongo la gorra impermeable que me he comprado pero voy incómodo. Fuera gorra hostias! Enseguida aparece ante mis ojos el paisaje monotemático de estas latitudes: olivos, olivos y olivos.

La carretera como hemos dicho empieza fácil, como que llevo 25 km/h de media con una MTB y alforjas pero pronto se va complicando. El terreno andaluz de lomas onduladas se empieza a sentir. Sale el sol con timidez pero al menos sale. 
La ruta que llevo en principio es la diseñada por la aplicación Bikemap que siempre me ha parecido muy interesante porque está hecha para ciclistas, sin embargo llegado al punto en el que estoy y consultando cómo llegar al destino deseado con Google Maps en su versión 'como llegar en bici' da una opción que resulta tremendamente atractiva por ahorro de kms y porque transcurre cerca del río Guadalquivir. Es difícil resistirse a la tentación de tomar esta ruta de manera que caigo en ella y me embarco sin imaginar en las consecuencias que tendría.
Lo primero que ocurre es que en unas pistas de tierra que pasan cerca del río empiezo a tomar contacto con el barro, y cuando digo tomar contacto es en grandes cantidades, no un poco. En apenas unos pocos metros de camino de tierra se aglomera tal cantidad en las ruedas que impiden el movimiento teniendo que parar y con un palo ponerme un buen rato a quitar barro para poder continuar. Sigo la marcha paralelo al río y cuando llego al punto en el que se cruza a través de un puente no es que no esté el puente sino que hay unas barreras bajo dos llaves que impiden el paso, una llave de Endesa y la otra de la Confederación Hidrográfica. Me lo está diciendo un operario de Endesa que me dice que está cansado de ver gente equivocarse siguiendo las indicaciones de Google. -Ahrrrg, porca miseria, para llegar a estar en el otro lado del río, que no puede haber ni siqueira 20 metros tengo que hacer más de 20 kms dando un rodeo de la hostia... -Estamos apañaos!
Vuelta atrás y tengo que cruzar de nuevo la barrucera. Intento como puedo sortear aquella 'mierda' sin pringarme en exceso pero aun así me toca limpiar de nuevo. A continuación sigo para dar el rodeo de los 20 kms. Patrás, patrás, patrás, desandando todo lo que había hecho hasta una estación de ferrocarril, ahora se presenta una bonita subida al frente para encaramarnos a una montaña y luego dar media vuelta y bajarla por otro sitio. De locos!

Después de unos kms de asfalto bueno llegan otros de asfalto roto y después llega la tierra y con la tierra la lluvia y con la lluvia los charcos. Y todo esto en un paraje totalmente inhóspito, no hay ni animales muchacho!, que no pase nah porque aquí por no haber no habrá tampoco ni cobertura para teléfono.
Parece que al menos la equipación de chubasquero y alforjas aguantan el agua perfectamente, tiempo habrá de comprobarlo en el futuro.

Tras bastantes kms de caminos de tierra decentes bajo una lluvia persistente estoy deseando llegar a Puente el Obispo para coger una habitación y descansar, el día aunque corto ha sido sufrido por la lucha contra los elementos, particularmente el agua y el barro y no me importa haber hecho menos kms. Cuando por fin llego al pueblo,... chasco de los gordos, me dicen unos chicos que allí no hay hostal ni nada que se le parezca, que la opción más corta es ir a Baeza. Tachán, Baeza, que está allá arriba en aquel cerro, cerca del cielo según se ve desde donde estoy. Madre mía!
Los chavales me plantean las siguientes opciones:
Llevarme en el Audi  jajaja, opción descartada porque ni cabía la bici en el coche lo primero y no estaba la bici como para meterla, embarruzada hasta las arcas. Otra opción que me dan es subirme a un autobús que pasa por allí, un Alsa. La tercera opción ya la podemos imaginar, en la bici.

La opción primera ni existe, la segunda me la pienso, incluso me quedo esperando en la parada un rato pero... hace frío allí, estoy todavía mojado de la lluvia caída, además, ¿y si luego no me quiere llevar? La bicicleta está fatal de barro, mmmmmh, nada nada, que me marcho en la bici. 
Es como hacer una Marina, no se si visto así es mejor o peor, mejor por conocido y peor por lo mismo... tenemos por delante algo más de 8 kms al 7% de media pam pam pam, paciencia paciencia bicharraco, que ya llegaremos.
Cuando voy por la mitad, me pasa el Alsa -Adiossss! 
e inmediatamente después empieza a llover pero bien. Y más y más, acho, que llueve cada vez más. Y que se hace de noche, pero de noche cerrada y allá que voy con las luces hecho un bandido.
Cuando llego a Baeza a las últimas rampas está cayendo la-de Dios, la carretera de subida es como un arroyo que se me viene en mi contra, yo subo a contracorriente como si fuera una lancha o como un salmón, no lo se. La gente me mira como a un marciano, pensando de qué manicomio se ha escapado este. Son momentos complicados.
Llego a un hotel que está al principio de la ciudad y me refugio en el aledaño, hace muuucho frío y sigue lloviendo aunque parece que va calmando un poco, tan fuerte no puede caer mucho tiempo. Con dificultades saco el móvil y busco hotel en Booking. Baeza, Oferta oferta, 4 estrellas por 38 euros. Llamo,-¿tienen habitación? -si -pues muy bien, voy para allá. Cargo navegador, busco el hotel y tachán, pero si estoy aquí! jajajaja, No había pasado un minuto y estaba entrando en recepción haciendo la reserva y con el empleado sorprendido. Le digo que disculpe por lo asquerosa que va la bicicleta y me dice que no pasa nada, que la dejarán en un lugar seguro del garaje. Estupendo!
Qué gusto no, qué gustazo la ducha, arreglar un poco las cosas, quitar el barro, descansarrrr, y luego cenar por todo lo alto en un restaurante de la ciudad, demasiado caro eso sí, me pasé. Pero el lomo de orza y las anchoas estaban divinas.

Qué bonito Baeza! Mañana tengo que visitarla. Me voy al hotel a recomponerme de los sustos y de los acontecimientos del día.  Es verdad que he hecho un retroceso de la ruta natural pero la visita a Baeza merecerá la pena.
 
 



domingo, 4 de noviembre de 2018

CS 2018 - Etapa 2 - Huesa

 

Salgo tempranito, siendo ya Noviembre y estando en un pueblo pegado a la sierra las 7:30 es una hora temprana pero se me queda muy lejos Santiago y me da un poco de estrés, para combatirlo una de las cosas que se me ocurren es salir a pedalear ya! 

Hace bastante frío, veo en el Garmin -5ºC, poca broma. Así que la subida a los Collados de la Sagra me ayudan a combatir un poco el frío, el día se presenta diferente al de ayer, no tenemos previsto (la bici y yo jeje) cruzar ningún tramo de tierra, todo será sobre el negro asfalto.  En la Sagra hay nieve, aunque no mucha tampoco, durante el ascenso hay trozos de bajada muy severos que hace que se vaya ganando y perdiendo altura alternativamente, no obstante llegaremos al techo del viaje en este trozo de tierra de España. En las bajadas muuuuucho 'pelete'.

Yo creo que entre el frío intenso y las duras pendientes que hay me he hecho daño en la rodilla izquierda, -la buena-, y me duele como el tendón justo debajo de la rótula, ya veremos que pasa, muy pronto en el viaje para empezar con averías....
Después de llegar arriba existe la posibilidad de acercarse a las secuoyas pero no pilla de paso, pilla a contramano, por lo que finalmente no lo hago, de todas maneras unos metros más adelante, por mi ruta natural, veo algunos ejemplares muy bonitos y grandes de estos bellos árboles por lo que me alegro de no haber hecho desvío de ruta.
Me noto ciertamente estresado por sacar kms y en ocasiones renuncio a ver cosas que me gustaría pero es que entonces no me cundirían los días y no llegaría nunca a destino, tengo que intentar equilibrar una cosa con la otra.
Ahora toca bajar del techo del Camino por zonas de umbría y el frío es muy severo, vamos, que estoy congelado, hace buen día de sol pero está raso y en las zonas de sombra la temperatura es gélida. Perdemos metros y ganamos frío..brrrrrr.

Ahora me muevo en dirección sur, en las cercanías de Huescar y con destino Castríl. Paso por el Pantano de San Clemente que con el día de sol que se ha puesto está precioso. Antes de llegar hay unas llanuras que 'se dejan' hacer unas fotos espectaculares. Nice!
Paso por algunas pedanía pequeña, ahora recuerdo el nombre de una, Fátima, y así voy hasta llegar a Castríl. Me he dado relativa prisa pero está bien lo de llegar aquí a la hora del almuerzo.  Lo negativo de la mañana es la rodilla izquierda que protesta.

Hago unas fotos muy chulas de pueblo visto desde la carretera que viene de arriba y paseo con gusto por la zona monumental, es un pueblo bonito y singular, la fama la tiene bien ganada. Al solecico en una plaza muy hermosa me tomo un bocadillo de lomo y una buena cerveza, almuerzo de albañil, que me lo he ganado!

Seguimos la ruta y al salir en dirección oeste hay una presa muy particular, distinta a otras muchas, es como si fuera más casera, de color tierra. Desde la presa hay unas bonitas vistas del pueblo y también del embalse. Luego la carretera está muy picada y hay obras.
Al cabo de un poco un desvío, no se puede ir por la carretera natural, te indican la marcha por una que apunta hacía arriba y que se incursa en lo más duro de una cordillera ufff, la otra, la cortada parece más civilizada pero no conozco el alcance del corte,.... me la juego y me voy por la que está en obras. Y me salió bien porque aunque tenía sus buenas cuestas y sus buenos baches no estaba cortada para una bicicleta como la mía y su orografía aun siendo dura y exigente seguro que era mucho mejor que la alternativa. Buena elección, la rodilla mala así lo dice.
Llegan ahora a mis sentidos unos paisajes increíbles, el Parque de la Sierra de Cazorla está aquí y se muestra en todo su esplendor con un día radiante y alegre, las zonas de acampada, picnic, arroyos y manantiales, pinadas, etc,... se suceden sin parar, es un paraíso de montaña. Yo me conformo con impregnarme lo más posible de esa belleza porque debo seguir acumulando kms, quiero llegar por lo menos a Huesa y no se muy bien lo que me espera por el camino. Las estribaciones de la Bética son complicadas.

A continuación llego a Pozo Halcón, un pueblo ya con claro tinte andaluz, intento sellar en una iglesia importante que me pilla al paso pero hay alguna celebración y está lleno de gente muy arreglada entre los que yo no conjugo demasiado bien por lo que sigo camino y al final no hay sello. El siguiente pueblo importante ya es Huesa pero hay peaje todavía por medio, la montaña se me mete en mi camino.
En un determinado momento tengo la opción de seguir una carretera nacional, -la opción fácil entiendo-, o meterme por una que tiene pinta de montañosa y empieza con una cuesta criminal. Me duele la rodilla pero hay algo que me empuja a la opción insensata. -Allá voy!
La carretera tiene un asfalto nefasto, horroroso, menos mal que voy con MTB. El trazado va por toda la cresta de la montaña haciendo sube y baja pero en el balance final apunta positivo, y así voy hasta que llega un momento en el que se abre una panorámica majestuosa del valle hacía el oeste. Buassss!!!
Estoy en uno de los momentos mágicos del viaje, carretera que serpentea sin fin por toda la montaña ofreciendo unas vistas inigualables, instantes felices y agradecido de haber sido empujado por 'algo' a esa carretera. Ha merecido mucho la pena.
La carretera finalmente tras una fuerte bajada llega al nivel del río y Huesa está cerca, se intuye que bordeará la carretera la montaña pero no, de pronto se ve que la carretera la han echado por lo directo. Un cartel de 2 kms al 10% así lo indica y hay que morder duro para subir. Después de esto hay otra nueva subida ya menor que nos conduce al pueblo de Huesa que está en alto.

Ya en el pueblo me acerco a la casa de David junto a la iglesia y charlo con su vecino Julián un buen rato, hago fotos, visito la iglesia y busco posada, como sólo hay una es dar con ella. Es temprano, podría intentar avanzar más pero me apetece quedarme aquí.

Ceno en el bar que hay abajo, en la barra, un buen bocadillo y unas cervezas. El inspector me decían los de por allí jajajaja
Después de prepararme bien me ofreció el del bar un 'Baylis',... -pues venga! Así que me fui caliente a la cama. 
Mañana 'andaluceamos' más!