domingo, 31 de diciembre de 2017

Rapha #Festive500

#Festive500

El reto de Rapha y Strava para las Navidades de este año decía lo siguiente:

Atrévete con este reto: recorre 500 km en bici con Rapha durante los ocho días entre la Nochebuena y la Nochevieja. Comparte tus historias con la etiqueta #Festive500 para ganar premios y completa el reto para conseguir la ansiada insignia tejida. Obtén más información en rapha.cc/festive500.
En 2010, Rapha lanzó un reto: recorrer en bici 500 km durante los ocho días comprendidos entre Nochebuena y Nochevieja. Desde entonces, el #Festive500 se ha convertido en una tradición navideña, con la participación de miles y miles de ciclistas de todo el mundo.

Pues eso, y este año como coincidía que tenía vacaciones esa semana y que no nos íbamos a ningún sitio por circunstancias que no vienen al caso, estaba en condiciones de poder realizar el reto. Empezó todo el día de Nochebuena.

Día 1. Nochebuena Globera




Este día fue salida con el club y en el que se incorporaron Arusa y Edu de Madrid. Hicimos una subida a la famosa Marina de S.Espuña donde Alejandro Valverde cuenta con el KOM bajando de 20 minutos Uff vaya manera de subir. La subida la hacemos un poco más despacio que él, en compañia de José Buytrago y de Javi Van Poppel. Hoy por delante se han ido más de la cuenta, el Joyero, Paco del Puntal, Edu de Madrid. Bueno, todo llegará. De todas maneras la subida no es mala. Arriba nos hacemos unas fotos con Sierra Espuña de fondo. Fantástico.


Día 2. La Santa de Totana.



Con un día de descanso por medio, el de Navidad, tengo intención de llegar hasta Totana o incluso Lorca. El desafío se va perfilando y no es cuestión de dejar mucho trabajo para el final.  y volver. Al llegar a Totana decido subir hasta La Santa, el magnífico Santuario de Santa Eulalia en plena montaña de Sierra Espuña que data de la época medieval y que se conserva en inmejorables condiciones.
  http://www.lasanta.es/
El día es soleado y disfruto mucho del recorrido y de la ascensión. A la vuelta, con viento del Oeste a favor, como ha pasado toda la Navidad, vuelvo rápido por el Trasvase Tajo Segura hasta 'caer' por Alhama y hacer la vuelta final a Murcia en compañía de José del Bar La Oficina. Buena mañana de ciclismo.



Día 3. Camino de Caravaca. Año Jubilar 2017


Otro día de descanso por medio y llega la etapa reina. Preparo suministros y cojo después de mucho tiempo sin hacerlo la BTT. Salgo temprano de casa, con las primeras luces del día y mi propósito es llegar a Caravaca y vuelta, si se puede, si no, hasta donde sea capaz porque las sensaciones de la espalda no son las mejores al principio del recorrido. Hacía Caravaca es viento en contra y con subida suave pero constante.  No es fácil, yendo solo además, parece que el tiempo pasa más despacio pero por contra tú pones el ritmo que mejor te va. En el Niño de Mula paro a descansar y comer un poco. A partir de aquí llega un tramo exigente por cuanto es en subida constante y empieza a soplar con más fuerza el viento del Oeste. Cuando finalmente llego a Bullas, al ver que estoy en buenas condiciones me decido a lanzarme hacía el destino final, Caravaca.
Tras un duro final por el tramo en ascensión pero sobre todo por el viento que sopla cada vez con más fuerza llego a Caravaca, a su increíble Castillo de origen musulmán pero utilizado posteriormente por templarios y santiaguistas. El actual Santuario de la Vera Cruz es un destino histórico religioso en el que en los años jubilares como el actual de 2017. A Caravaca se le concedió este privilegio que se celebra cada 7 años porque se cree que ña Santísima Vera Cruz pasó por esta zona y se cree que en ella hay depositadas varias astillas del 'Lignum Crucis' en que murió Jesucristo. Solo cinco ciudades en el mundo gozan del llamado Año Jubilar Perpetuo.


Tras un descanso merecido en esta ciudad, parto viento a favor de nuevo a Murcia. Casi 90 kms por delante pero la borrasca Bruno en este caso me ayudó con su soplido y volví bastante más rápido de lo previsto. Peregrinación conseguida.


Día 4. Rapha #Festive500 #4



Ya viendo cercana la posibilidad de conseguir el reto #Festive500 no quiero que se estropee la cosa y decido hacer una salida muy suave a Orihuela al día siguiente de los 177 kms de pistas y cerrar otros 50 kms sobre el objetivo de 500 kms. Todo está pensado para al día siguiente completar el desafío. Orihuela es un destino muy frecuentado por mí, es recorrido totalmente llano y si vas, como fue este caso, por la orilla del Río Segura, es tranquilo, sin riesgos y muy placentero realizarlo. Es lo ideal para regenerar después de una día duro como fue el anterior.





Día 5. Almuerzo Globero Fontamar



http://www.globerosdeelite.com/
Día de salida del club. Hoy hacemos un almuerzo globero en casa de Antonio Fontamar, nuestro presidente. Son 85 kms los previstos y me sobrará alguno sobre los 500 que hay como objetivo. Subimos desde Alhama hasta Gebas, subida en la que me entrego y hago mi mejor tiempo de siempre. La subida la hago con Raquel, Buytrago, Tortosa y Alfonso Vergara. Por delante, solo los pata negra. Cuando llegue al final de etapa se habrá completado este reto #Festive500




Día 6. Fin 2017



Día extra pero me habían quedado pendientes los retos de kms mensuales por algo más de 30 faltantes y el de metros ascendidos, 8000, por escasos 10 metros. No se podía quedar así la cosa e hice una salida temprana y rápida a Orihuela para hacerme con todos los retos posibles del mes de Diciembre.

Al final satisfacción por lo conseguido pero no se si he pagado un precio alto pues tengo actualmente la espalda dolorida y estoy sufriendo molestias que espero no lleguen a más.

En cualquier caso, adiós 2017 y esperemos que 2018 sea bastante mejor que el anterior.


lunes, 10 de octubre de 2016

Irongoat 2016

Nunca imaginé lo que era esto. Ahora ya lo sé y nunca se me olvidará.

Un tal Ángel Ruiz Sánchez, Arusa de nombre de guerra, fue el que enmarañó a Juanfran en la Irongoat 2016 y éste a su vez a mí. Las razones aducidas giraban en torno a que,... no era competitivo, que se puede ir al trantran, con calma, esto, aquello, patatín, patatán,.... - Acho, que visto así, parecía un paseo plácido por las montañas casi. Al final, mira por donde, el iniciador de la movida, el tío mecha, sufrió algo muy desagradable como es un despido de la empresa después de 27 años (se dice pronto,... cabrones) y no pudo asistir. Irónicamente hablando: -Hay que tener muy mala leche para echar a este tío el Viernes previo a la Irongoat. Podrían haber esperado al Lunes por lo menos.... cabrones.

Y así, con preparación física normal (aquí hace falta que sea 'supernormal') y sobre todo sin el ajuste psicológico profundo que merece esta animalada, me apunto a última hora cuando se acababan las plazas. - Qué se acaban, qué se acaban!! - Vale, vale, me apunto. Veo que hay gente conocida y espero que si aguantan ellos, hacerlo yo también,... -Pero bueno, si es un paseo, cómo no voy a aguantar. Hmmmm, pero no por viejo se sabe todo.

Como los avituallamientos no me quedaban muy claros y el día me temo que se va a hacer muy muy largo, metó en el zurrón hasta 9 minibocadillos variados incluyendo los especiales de queso y membrillo y alguna cosa más como frutos secos, la bolsa del hamster está preparada. Menos mal porque se quemaron muchas calorías y se necesitaba combustible para largo. No me faltó comida, por esa parte acierto pleno. La ropa igual, eché un chaleco y unos manguitos y me vinieron bien para la noche de salida y la de llegada. La excursión es que duró un día y dos noches jeje

Después del madrugón y de que me recogiera el 'taxi' de Juanfran en la puerta (-qué lujo Dios) iniciamos viaje. El que estaba enfermo esta vez era Javier que tenía la garganta hecha un asco y una voz de hombre que no le reconocíamos. Va en su coche porque dice que puede que abandone. -Ja, que me lo voy a creer yo. Esto es más duro que la carne de perro.

Después de unas breves palabras de los organizadores iniciamos la ruta en pelotón bajando desde Ricote hasta Ulea por sendas. -Si somos de montaña, somos de montaña. Y así con armonía y buen rollo llegamos hasta Ulea y empezamos a fustigarnos como locos. -Un Scalextric Papá.

Todo el mundo se iba a bajar en la Senda del Scalextric pero al final todos mintieron como bellacos. Yo que iba subiendo bien se me paró un tío delante y echamos pie a tierra. Me vino especial porque hice la subida en dos trozos y así no me agoté apenas. A continuación la Senda del Martillo, que hicimos (hice) superbien, sin incidentes ni excesos, bien. Se me soltó la bolsa del sillín al llegar al collado, es verdad, y allí los 'pata negra' se fueron ya forever. Solo los volvi a ver bajando puertos mientras yo los subia.

Tras la Subida del Martillo llega la bajada, bien, sin incidentes y entramos en una zona de transición-navegación. No se qué pasó pero aparecían ciclistas de todos sitios... y éramos nosotros mismos, cada uno de los grupos por una variante diferente. Zona de conversaciones y relaciones, más adelante iba a ser más difícil porque en La Bola íbamos todos como muy enfadados, sin hablarnos 'naica de na'.
Iniciamos la subida por San Joy, yo la primera vez que subía por aquí, las fuerzas van bien y el ritmo es contenido por el temor a lo que nos espera. Los 'Carambas' se ven allá a lo lejos, muy lejos. Nos sacan calculo unos diez minutos ya. -Qué tíos! Por detrás vamos formando un pelotón bastante numeroso, entre los que van algunos que ya saben que no quieren llegar más allá de Cieza. Otros sí queremos. -Be careful, que no nos arrastren con un ritmo demasiado alto.



La ascensión a La Bola es durísima, yo pienso que no tiene igual en la región. Es imposible guardar perricas, por despacio que vayas, el consumo de piernas es altísimo. Esto luego me pasará factura, lo sé, pero no puedo hacer nada. Trato de concentrarme en mi ritmo, no dejarme llevar por nadie y poco a poco, y eso sí, muy despacio, consigo alcanzar la Cima Coppi de esta Irongoat (1254m si mal no recuerdo). No es para mí ninguna sorpresa el cachondeito de la pancarta avisando que está cerrado el avituallamiento y que el más cercano está en el otro pico (otra rampona de los cojones!). Tiempo para un par de fotos con mi 'Jefe Ibarra' y al otro pico. A almorzar!



Cuando llegamos allí veo a mi Antonio Morte y le veo cara de diablo, luego le cambiaría la cara, pero en ese momento no me cae bien del todo. En fin, que aparco y bebo bastante porque el calor aprieta y la deshidratación está ahí, flotando en el ambiente. Descansamos un rato y cuando estamos a punto de bajar vemos que llega Javier. Es un campeón y nos esperamos a que se reponga para bajar juntos.

Iniciamos el descenso tranquilamente cuando de repente..... -Es Sagan? -Noo, es Paquito!! -Hostiaa, cómo va. -Pues por aquí está peligroso que patina. Dicho y hecho, Paquito al suelo después de un salto propio de circo. Menos mal que llevaba ya un escapulario que le protegía además del airbag en forma de mochila porque de poder hacerse mucho daño ha pasado a hacerse poco, pero se ha hecho. Bueno, pues seguimos, ahora todos con más calma.

La bajada de La Pila es laaaarga, y en muchos tramos sin perder cota, así hasta que al final ya sí de verdad se pierde la altitud y se llega a la carretera de Jumilla donde el track nos juega una mala pasada a Juanfran y a mí pero nada que no se pueda rectificar. Ascoy al frente.

Hasta que se inicia la ascensión real, hay tramos de navegación (como si fuera el Dakar) y luego de acecho, rodeando al bicho por todos los flancos para ver por donde meterle el diente. Cuando ya de verdad la cosa se empina, la temperatura está rondando los 35º. Ufff, casi nada. El terreno aquí es desolador, no hay árboles ni apenas vegetación, solo piedras y calor, terreno de escorpiones y ciclistas colgaos pienso yo. Me recuerda a las historias que cuentan del Mont Ventoux, ese donde la palmó Tom Simpson. A ver si palmamos nosotros!





Extenuante ha sido llegar al último molino, no llevo ni gota de agua, ni ninguno de mis acompañantes. Al ir a recoger el segundo escapulario bebemos agua a balagueros, estamos deshidratados y el buitre de los calambres lo noto que ya va rondándome, lo intuyo. Parada más bien larga, se necesita por el calor y el esfuerzo tan intenso que hemos soportado, y una vez repuestos nos tiramos montaña abajo, primero por lo ya conocido que está peligroso por la cantidad de piedra molida que hay y después por la Senda de la Piedra Viva, en la que más vale no caerse porque seguro te haces un manostijeras importante. Esto, sin embargo, para los brazos es cojonudo, te ahorra tiempo y dinero de gimnasio, para el dentista en cambio no porque los empastes que no vayan muy fuertes te los tira todos.

Calor, calor, cuando llegamos a Cieza lo que apetece es.... un baño en el río y una cerveza fría con unas patatas o unas almendras -¿pulpo? -también, qué capullo!! Pero entre la indecisión, no encontrar un sitio güeno y que luego encontramos el punto oficial de avituallamiento pues no lo hicimos. El cariño y los ánimos van estupendo pero desde luego una barrita de esas de cereales de Hero no tiene nada que ver con una caña y un trozo de pulpo. -¿No hay Coca Cola? Ahhhrg, pues entonces nos vamos. 

La salida de Cieza es un poco traumática pensando en la Cerveza o Coca Cola perdidas pero.... así están las cosas. -Tooooma rampa para encaminarnos al ZigZag. -Toooooma mosquitos en la ascensión. Allá que vamos un poco cabizbajos, sin muchas risas, será porque es la hora de la siesta ya y vamos echando cabezaditas o será porque en algún momento se ve entre muchas montañas unas antenas que son las de Almeces..... Y mira que están lejos y hay montañas por medio. Mae Mía!!  La buena noticia es que está cambiando el tiempo y la temperatura está bajando.

Empiezan los senderos buscando como meta volante próxima el Portazgo.  Empieza una subida que se hace muy muy larga, con un primer tramo bastante empinado y ya luego aunque rebaja el porcentaje resulta tedioso el ascenso. Nos cruzamos con los más aventajados de la clase, los cuales nos animan y apoyan para que no cejemos en el empeño. Es un estímulo importante que junto con la cabezonería propia dan sus frutos.
Oye, que fue llegar al Collado del Portazgo y decirnos Antonio Morte que no había que subir más y cambiarle la cara de demonio que tenía en La Bola por una de ángel custodio, qué metamorfosis tan rápida. Bueno, bueno, qué lujazo de avituallamiento, ¡con Coca Cola! ¡Cerveza! ...¡¡ Almendras!! Juas juas,.... Pagado de su bolsillo. Si es que hay que quererlo aunque no sea tu tipo de hombre.

Después de aquello, el mundo era diferente, había cambiado. -¿En todo? -Psss Seguíamos yendo juntos Ibarra, Ferrer, Javier y yo, teníamos mejor humor pero mi pierna izquierda seguía en alto voltaje, se me quería enganchar. Apliqué durante la subida al Collado del Águila la técnica de meter desarrollo y me fue bien pero ahí estaban los calambres dando guerra. Sabía que habría más episodios futuros.

Después de la bajada llegamos a la Parada de PepeGar y la verdad es que después de venir de Casa Morte llegábamos ya satisfechos y no necesitábamos prácticamente nada, y mira que Pepe como Charo se empeñaban en ofrecernos esto y lo otro y tal pero íbamos bien. Necesitábamos cariño y ánimo, eso sí, y de eso nos dieron en esta parada en cantidades industriales. Gracias.
 
Entramos en lo más divertido del día, la Rambla de Beniiiiiitooo porque, bien dicho, ni La Bola ni Ascoy ni el Hartazgo (digo Portazgo) son muy amenos y sin embargo aquí lo pasamos en grande sorteando piedras, raíces y demás. Así hasta que llegamos al final y encaramos la Senda de los Perros Rabiosos. Poco que comentar de este sendero no ciclable, entorno bonito, camino feo. 

Ya nos adentramos en un montón de senderos de nombres desconocidos para mí, unos más duros, otros menos, unos con más dificultades en forma de surcos y piedras y otros menos. Parriba, parriba, los calambres van a más y me obligan a cuidar mucho el pedaleo y en ocasiones a tener que pararme porque se me bloquea la pierna. Todos los males se olvidan cuando de pronto te encuentras con espectáculos como la puesta de Sol en el Estrecho de Bering. Qué maravilla, qué privilegio tenemos de ser testigos de esta naturaleza. Hay foto y si es así, hay parada. 




David va nervioso porque no lleva luces, va bien y observa que nosotros sí llevamos luces, no vamos muy bien y además nos lo hemos tomado con una gran relajación a estas alturas de recorrido. De un momento a otro se marchará, lo sabemos. El resto del contingente, Juanfran, Javi y yo ya hemos hecho 'cuerpo' y no nos vamos a separar de aquí al final. De pronto, yendo David ya por delante, nos equivocamos y nos metemos monte abajo por error. Cuando nos damos cuenta, nos tiramos de los pelos (los que nos quedan) por el error cometido pero no queda otra que la vuelta atrás. Ya, cada metro de ascensión de más, se nos clava como un cuchillo.



Después de muchos kms de senda llegamos por fin al collado ese donde está el camino encajonado en piedra, qué sitio tan bonito y la bajada que hay a continuación también. Unas fotos rápidas y zumbando por esa senda en bajada preciosa que finalmente te lleva a la pista forestal. Aquí ya sabemos con exactitud lo que queda para garantizarnos la Cabra de Hierro de este año. Ya sé que aunque sea a una pierna subo Almeces. La gloria está más cerca que nunca.
 
Subida muy despacio, no me daban las piernas para más, cuidando el pedaleo para que no se enganchara la pierna de nuevo y sin subir de pulsaciones, sobre 120, no porque no quiera sino porque no puedo. Lo importante es seguir, seguir y seguir. -Son dos kilómetros!! -Dos!!! -Vamos, Vamos!!!  Es de noche y se agradece porque así no ves mucho lo que hay por delante. Solo tienes que pensar en dar pedales, uno, otro, otro, otro,....-Vamos, Vamos!!!

Las antenas, por fin, ahí están Paquito, Antonio y Juan animándonos como si fuerámos los vencedores de algo. -¿lo somos? Sí, supongo que de algo si somos, de algo propio, interno, del desafío, del reto, de una superación de tus limites, de la Irongoat de este año, de estar menos tiempo que otros o de estar más tiempo que otros, todo es relativo... Al final creo que si, que somos vendedores de muchas cosas.



Cuando enseguida llega Javi nos fundimos en un gran abrazo los tres. En Almeces nos hemos coronado como Irongoaters, Cabrones del Hierro (y de la Piedra). Tras las fotos de rigor un poco rápidas puesto que hace bastante fresco ya, nos tiramos en un largo descenso camino de Ricote, donde somos recibidos en el Pabellón por algunos de los fieras de la prueba y también de un David que ya está el tío duchado y guapo para la cena.




Ducha cojonuda, repito, cojonuda, y luego una cena tranquila, comentado animádamente con los compañeros de fatigas las muchas cosas que han pasado durante tantas horas.
Tiempo de marcha, algo más de 14 horas con 11 horas y 24 minutos de pedaleo.
Ha sido una experiencia muy gratificante la vivida, una aventura como pocas, con una dificultad como ninguna, compartida con grandes amigos que en estas circunstancias se engrandecen más todavía y forjan unos lazos de amistad que se hacen muy fuertes.


Hay que agradecer a las personas que se han encargado de la organización, el tiempo y los recursos que han dedicado a que muchos disfrutemos de estas locuras. Hay que seguir siendo niños todo lo que se pueda y jugar a las bicis durante muchos más años.

Mi recuerdo y agradecimiento especial para Juanma, Quiyo, Antonio, PepeGar y Charo como principales caras de la Irongoat 2016 pero seguro que hay muchos más detrás que también han aportado mucho y bien. Gracias al Ayuntamiento de Ricote y a su alcalde Celedonio Moreno por hacernos todo mucho más fácil al facilitarnos el pabellón para duchas y custodia de las bicis.

Mi reconocimiento a todos aquellos finishers y no finishers que se atrevieron con tal 'bicho'. Hay que tener agallas, por no decir otra cosa, para meterse en estas locuras. Yo tengo agallas y pulmones porque si no, no os puedo seguir a la mayoría.

Destacar especialmente a mis compañeros de aventuras, David Ferrer, el mago del rodillo y excelente compañero, Javier García, ejemplo único de determinación y pundonor en la bici, (me emociona verle llegar a los puertos) y a Juan Francisco Ibarra, compañero ya de muchas aventuras con el que nos divertimos diseñando rutas y en la medida de lo posible haciéndolas también. Es un 'monstruo' en todo lo que hace y ahora que le ha dado por la bici, pues igual. Es el que me contagia la energía cuando me falta.

Por último, recordar al primero de los locos de este circo que es Arusa. Cuánto y cuántos te hemos echado de menos.
 
-Has sufrido una caída pero te vas a levantar con más fuerza. Seguro. Un abrazo Ángel. 

https://photos.google.com/album/AF1QipN7t7HoqWok6HaGde0DMCY70mrU3pabZ-kiQryu

domingo, 2 de octubre de 2016

Ruta de los Pantanos.

Hay proyectos de rutas que no se sabe por qué razón se resisten a su ejecución y sin embargo hay otras como esta de los embalses que a la primera Pam, a la cesta que va.
Como viene siendo habitual, todo empieza en la mente del inquieto Juan Francisco Ibarra, que con su afición al diseño de rutas por ordenador se marca unos trazados que no veas. A la hora de materializarlos se convierten en épicos. Y lo fácil que resulta trazarlos con el ratón...
En el equipo se incluye nuestro Gran Hermano Javier García, el tío que no atranca, el que todo lo que le presentes por delante se lo carga. Mira que le dijimos por activa y por pasiva que no encadenara tres días de ritmo y exigencias tan altas y el tío nada, ni caso. Y como es normal en él ¿Crees que se le notó la paliza de los dos días anteriores? Pues no, ya digo, lo normal en él. 
Los días previos marcan para el Lunes tormentas pero con pronósticos inciertos por lo que retrasamos la decisión final. Además tenemos otro asunto que tratar y es que Ibarra se ha resfriado... (pobres virus, no saben dónde se han metido). A un día vista va y dice que está mejor, que ya los mocos son verdes ¿¿¿??? Jajaja, éste tío es único.
Al final a las 6:00 de la mañana del Lunes decidimos salir y sobre las 7:00 pasadas estamos en ruta. Hemos preparado bocadillos y algún complemento en forma de membrillo, frutos secos, etc,... para disponer de combustible para bastantes kms.

El día está gris pero es ideal para el ciclismo por la temperatura suave que tenemos. Tranquilamente nos encaminamos hacía la Universidad para enganchar la Via Verde que nos tiene que llevar hasta Alguazas primero y casi hasta Campos del Río después.
Sobre el kilómetro 25 nos desviamos un poco del antiguo trazado de ferrocarril y llegamos al primero de los embalses, el de Los Rodeos. Está seco, sin agua, pero ha crecido mucho 'verde' en el fondo y no está fea la foto que le hacemos. Ya hemos 'colonizado' el primero de los objetivos.
Pronto, un poco antes de Campos del Río, nos desviamos hacía el Norte para atacar el segundo de los embalses, el del Mayés. En poco menos de una hora nos plantamos en el Embalse rodando por carreteras y caminos de pendientes suaves. De momento, no ha habido terreno muy duro, ha sido llano o con ligeras subidas bajadas, ideal para el principio de un largo recorrido. 
Lo que si aprieta ya es el hambre, vamos pensando ya en el bocadillo de albañil que llevamos para comerlo en la zona recreativa que hay en el Mayés y cuando llegamos allí hacemos una larga parada y un almuerzo recuperador. A la orilla del embalse, con las vistas de la Sierra de Ricote al frente y con el estomago lleno allí se está de fábula pero.... hay que seguir. -Pues no queda nah!
Iniciamos una de las muchas subidas cortas pero ya con cierta dureza de las que tendremos que afrontar. Una vez que hemos subido.... a bajar por la famosa Cicatriz donde hay que extremar la precaución pues el terreno está pedregoso. En una casa que en su momento tuvo que tener mucha vida alrededor y hoy está abandonada paramos para echar unas foticos con el fondo de Almeces.
Ahora llega una zona desconocida por todos y que a mí me gustó mucho, el acercamiento a la zona de Fuente Caputa, vamos por la línea de solana de la montaña en una pista cómoda y no muy difícil en el que se disfrutan unas bonitas panorámicas de la zona de Yechar y Mula. Finalmente llegamos al asfalto y nos dejamos caer para llegar a F.Caputa y después de una corta subida iniciamos una bajada larga y gustosa que nos llevará a la carretera de Mula. Subimos un poco y en El Niño de Mula (Casa Paco creo recordar) cervezas y coca colas para todos!!! 
En la Ermita que hay allí, se está de vicio bajo la sombra de unos árboles deliciosos. El bocadillo sabe a gloria y la cerveza no te digo más. Otras fotos para el recuerdo y a seguir viaje.
Cogemos Vía Verde de nuevo y atacamos la subida a Bullas, desniveles ligeros pero constantes que obligan a apretar las piernas un poco para mantener el paso. Zona de transición y en Bullas pasamos por el centro del pueblo a echar unas foticos de nuevo. La cosa marcha bien!
Entre Bullas y Calasparra circulamos por zonas variadas, igual pasabas zonas de ramblas que boscosas o llegaban zonas agrícolas. En una parte de estas últimas yo creía que me moría de la pestaza que había allí a mierda pura. En fin, cosas del campo.
Pasamos por Valentín, ese pueblo gran desconocido para mí. No tenía ni idea de su existencia aunque luego me dijo JuanFran que era famoso por los ladrillos y entonces sí caí que por lo menos me suena de eso. Seguimos avanzando pues queremos llegar hasta Calasparra para comer, son ya más de las 14:00. Por el camino encontramos un nuevo pantano.. -Mira! El de Argos, muy bonito él.
En Calasparra paramos en una avenida muy coqueta que hay allí y como cerca hay un 'chino' compramos bebida fresca para comer. Los bocatas ya los terminamos de liquidar. De postre nos compramos tres cornetes chinos que más malos no podian ser pero decidimos que si nos morimos lo haremos los tres juntos jajaja.
Tras la larga pausa de la comida tenemos que afrontar una de las subidas más duras y prolongadas. El calor y el transitar por zonas quemadas hace que sea uno de los segmentos más sufridos y penosos. -Qué lastima de bosque incendiado. Tras el alto llega una bajada preciosa al Pantano de Alfonso XIII, una zona de las que más me gustó del recorrido. Zona de contrastes.
El siguiente punto de control es la Presa del Cárcabo donde hacemos un baja y sube para echarnos la foto, da un poco de pereza pero si queremos poner el título de Ruta de los Pantanos tenemos que cumplir con el protocolo. 
140, 150 kms ya pesan, empezamos a poner el piloto automático, por decir algo, aquello de darle a los pedales y darte un poco igual si el desnivel es positivo o negativo, si es mayor o menos, das pedales y ya está, a la velocidad que salga. Miras hacía adelante y ves la Sierra del Oro (lejos) y si te esfuerzas, consigues ver detrás (pero muy detrás) la Sierra de Ricote,.... ufff qué lejos estamos de Murcia. Estamos sufriendo el Síndrome de Paco. Nos reímos acordándonos de él. Lo echamos de menos.
Pim pam, pim, pam, por el camino hemos decidido que, en vista de la hora que es, acortamos una parte del recorrido y que el tour que pensábamos dar a la Atalaya de Cieza se va a quedar en el tintero. Otro día. Total, que vamos un trozo por la carretera hasta que llegamos al desvio que nos conducirá al cruce de los cuatro caminos, cerca de la subida al Portazgo. 
Aunque voy algo tocado, parece que he dispuesto un modo supervivencia que consiste en no pensar en lo que queda, se puede pensar en lo que sea menos en eso y parece que funciona. 

Después de ascender al punto de más altitud del recorrido, el Pico del Águila en la Sierra del Oro, y tras un rápido descenso buscamos con avidez algun bar o venta donde poder beber y quizás comer pero no tenemos suerte y todas están cerradas. No nos queda ni gota de agua. Finalmente, y con un poco de deseperación por la sed asaltamos un chalet donde a una mujer que está entrando en su casa le pedimos si nos puede dar un poco de agua. Amablemente nos hace pasar y nos provisiona de agua a los tres. Javi, cuando le dice la chica que lo que queramos, hasta quedarnos a dormir, se lo piensa y casi se queda allí con la moza. Jajajaja, es que no era mal plan la verdad.

Bueno, una vez hidratados y ya anocheciendo nos lanzamos a toda velocidad en bajada hasta Blanca alcanzando velocidades de más de 70 km/h en busca del último embalse, el de Azud de Ojós. Foto y zumbando hacía Archena, donde hemos programado la siguiente gran parada. Vamos por la carretera pues ya tenemos ganas de alcanzar la meta volante.

En Archena, si los pasteles de carne entran bien la cerveza no te digo nada. Caen los litros con una facilidad pasmosa, tenemos que cortarnos pues si nos descuidamos salimos borrraaachos del tó. Tras la cena un postre a base de pepitos de crema, palos catalanes y napolitanas. Ummmm, que ríco todo y sobre todo la mistela que nos endiñamos también.

Buff, al salir da un poco de pereza pero al rato nos damos cuenta que en parte nos hemos repuesto bastante para dar el asalto final de nuestra gran ruta. De noche, con las luces, vamos rodando con cuidado de no hacernos daño en las muchas cañas que obstaculizan el paso por la Mota del Río. Como me encuentro bien le cubro el relevo a mis compañeros y me dedico a tirar hasta alcanzar el puente donde se enlaza con la Via Verde.

En la Vía Verde aflojamos un poco el ritmo y nos dedicamos a charlar con tranquilidad. Ya estamos cerca, solo queda el puerto Hors Category de la Universidad. -Estamos !!

Sin más novedad, llegamos arriba a la Universidad y enseguida a Juan Carlos I donde nos despedimos de JuanFran. Javi y yo seguiremos juntos un rato más hasta llegar al Puente del Hospital.

Hemos conseguido el objetivo, la ruta ha sido dura y complicada pero hemos tenido muchas cosas a favor como no tener ningún tipo de avería mecánica y mejor todavía, ningún tipo de problema físico por parte de ninguno de nosotros. Estamos cansados no, estamos reventados pero hemos aguantado el tipo muy bien. El que desde luego tiene menos mérito soy yo pues JuanFran ha pasado por un catarro y Javi lleva tres días de machacarse en la bici. Son dos tipos muy muy duros y con ellos nunca vas a tener problemas de convivencia. Así da gusto.

Casi 12 horas de pedaleo, casi 16 en total. Ha sido una jornada muy larga pero que se ha hecho amena por la vistosidad del recorrido y por la calidad de mis compañeros.El reto está cumplido, la Ruta de los Pantanos ya es historia, el Capítulo I de Grandes Rutas completado. 


https://goo.gl/photos/ZDjMx8LMZMdxDnJC7 

Habrá que buscar el siguente capítulo. A ver que nos depara.

martes, 21 de junio de 2016

III Sabina Albar Bike. 2016.



Como no esperaba de otra manera, el pasado 19 de Junio de 2016, viví una bonita experiencia en la III Marcha Sabina Albar Bike, que discurre por Tierras Altas de Murcia, en los alrededores de la pedanía de El Sabinar, en el término municipal de Moratalla. Es un placer inmenso compartir este día con las gentes del lugar que te acompañan y te alientan como si uno más de la familia fueras y también con los muchos amigos que tienen el mismo gusto que yo por apuntar esta marcha en el calendario como imprescindible.

Es la marcha referencia de varios miembros de mi grupo habitual de salidas MTB. No hay que olvidar que Román, hijo ilustre ya de El Sabinar por adopción, es uno de los creadores, gestores, organizadores,... de esta marcha cicloturista. Al ser una referencia tan clara, todo el enfoque de la preparación anual se centra lo máximo posible para esta fecha. Y doy fe que tanto Román como Ángel, sobre todo, han ido muy preparados y concienciados para afrontar con fuerza y valentía los cerca de 50 kms duros y quebrados de este recorrido. 
Campo de San Juan

En mi caso particular, después de cumplir mi gran objetivo del año que eran Los 10.000 del Soplao, me inundó una apatía total. Posteriormente, por esa apatía o debilidad o por lo que sea, una bronquitis me dejó muy tocado durante las siguientes semanas. En dicho intervalo, he realizado únicamente cinco salidas con un kilometraje total de apenas 200 kms, pobre entrenamiento de cara a una prueba corta pero exigente, dura e intensa como esta. -.Estaba más quemao que la pipa'un indio.- 

Campo de San Juan
Para acentuar esa preocupación todavía más, hace justo una semana, al hacer el reconocimiento previo de la marcha con mi grupeta habitual, sufrí como pocas veces lo había hecho, mal, mal, tirando de la bici como si fuera de plomo, sin explosividad, ni energía, ni fondo,... Muy mal. Con estas premisas, las pretensiones con respecto a tiempos, puestos y demás, quedaban soslayados totalmente. 3:30 es lo que dije cuando me preguntaron por el tiempo que esperaba hacer, una mezcla de optimismo por un lado y prudencia por otro. Tiempo a medias aguas. 
La tarde previa a a marcha, el Sábado, ya recuperado totalmente por fin de la jodida bronquitis, cogí la bici y me fui a la montaña... A ver qué pasaba. Quizás era una temeridad la tarde anterior hacer lo que hice pero necesitaba saber. Y me subí al Relojero, subida clásica en Murcia. Y me sirvió, me sirvió bastante. Por un lado, para despertar un poco las piernas, 'anestesiadas' ya muchos días y por otro para ofrecerme la esperanza de hacer una marcha mejor de lo previsto. Y..... Sorpresa, ¡Estaban bastante bien las piernas!

De todas maneras, aunque las piernas fueran mejor, el entrenamiento no existía, 200 kms en un mes sshhhhh, así que una vez en El Sabinar, evité salir en posiciones delanteras para de esta manera quitarme una capa de presión e intentar ir de menos a más para encontrar las buenas sensaciones a medida que avanzara la jornada y no explotar como una chicharra nada más salir. 

El ambiente en el pueblo era increíble, mejor que el año pasado incluso, la gente de la pedanía junto con parientes y familiares que acompañan a los cicistas reflejan en sus rostros alegría e ilusión como si de niños en una fería se tratara. Los ciclistas, a su vez, con tanto color en sus vestimentas, cascos y bicicletas, aportan mucha viveza al entorno que normalmente es mucho más sobrio y como más en blanco y negro. El resto lo hacen las carpas de la organización, el arco de meta, la música que reina en el punto de salida de la prueba. -.Espectáculo puro en El Sabinar.- 

La Cabra al ataque
Encuentro a Paquito y a Antonio Morte, con los que viví hace pocas fechas momentos imborrables e intensos en El Soplao y tras unas fotos, me voy con ellos a la salida. Charlamos hasta que llega la hora y cuando pasamos el arco de salida empieza aquello. Ellos, Paquito y su grupeta, van a hacer el recorrido con mucha calma, y yo sin calma y sin prisa ??? -¿Quién entiende eso?
En línea de salida


Enseguida de lo que me doy cuenta, es de que tengo buenas piernas. -Bien! Después, también me doy cuenta de por donde van los galgos. -Mamma mia!  Allá por el horizonte. Y a continuación soy consciente de lo difícil que es adelantar en este camino sin tacharme yo mismo de insensato. Uff! Con tanta gente, se coloca uno en la parte derecha, otro en la parte izquierda.... Y ya no pasas. Jeje, bueno, a alguno si consigo pasar, pero con mucha dificultad. En Lorca, en los 100 y pico esto no pasaba, al ser pista ancha y sin roderas, canaletas, piedras, el adelantamiento era fácil, aquí no.

Tras unos kms iniciales de caravana de amigos, ya viene siendo más fácil adelantar y poco a poco voy progresando. Eso hasta llegar al pescozón, según vocabulario de Arusa y Cia, en el que se vuelve a formar un poco de tapón. Si miras el Flibys, el invento éste de Strava, te das cuenta que a estas alturas, gente como Román, Arusa, etc,... ya van a un mundo de distancia. -Bye bye

Tras pasar las zonas ratoneras y cruzar el río, mojarte los pies, sufrir otro de los 'pescozones', llega el HC (Hors Category) de la jornada, Cantalar. Qué bien va conocer las subidas. La hice muy bien, con ritmo, con calma, sin sufrir mucho, con buenas sensaciones, alcanzando a gente, que siempre anima, así hasta llegar al Avituallamiento líquido donde al parar a recargar agua, y ofrecer el bidón, me daban vasitos de agua! Pffff, -Dame una botella pijo!  y donde 'perdi' bastante tiempo, -¿bastante? - Hombre sí, dos o tres minutos (jajaja) No se si por el tiempo perdido, o por el descanso ganado, la última parte de la subida la hice a full-gas, con unas sensaciones buenísimas. - Yihaaa 

En el Alto había un avituallamiento sólido, y como iba sin alimento, paré a zamparme unos trozos de plátano. Me sentaron como Dios, esa es la verdad. No se si por el azúcar o por el potasio o por qué, pero el caso es que hice una bajada muy tranquila. Sin excesos de velocidad, con seguridad y con confianza. Iba muy contento de como iban las cosas. No era cuestión de estropearlas. -Vamos Bien.

Llegando a La Rogativa, alcancé a Ubaldo y le sobrepasé. Este hecho me hizo crecerme un poco más porque sé que es un tío fuerte, que en El Soplao hizo una gran marcha. A estas alturas de 'carrera' ya había alcanzado a unos cuantos amigos. Estaba progresando, como era en principio el plan. Como decía el del equipo A, -me encanta que salgan los planes

En La Ermita de la Rogativa había un punto de control donde se tomaban tiempos de paso. Hasta aquí las sensaciones eran buenas, eran de ir progresando, eran de ir con resistencia, con energía, con control, etc,... Pero todo esto podía ser subjetivo, desde mi punto de vista. Pero lo que sí era totalmente cierto, y con los datos en la mano de la clasificación oficial, es que en la segunda parte solo uno me sobrepasó hasta la llegada a meta. Y sé quien es: Alceño, ese tipo que me pasó y al que no podía alcanzar y que cada vez lo veía más pequeño a lo lejos. -Qué cabrón el Alceño. Jeje

Hice los senderos muy bien, con calma, sin sustos, con seguridad, sin bajarme de la bici. Lo único, en el paso profundo del río, que lo pasé a pie pero fue porque el que llevaba delante se paró y a bici parada no me atreví a meterme no fuera a ser que me tocara baño y espectáculo posterior. Y allí estaba María Dolores con la escopeta cargada disparando fotos si parar jajaja. -Calla, calla, hoy en día, con las redes sociales, te haces famoso hasta en Corea. 
Paso del baño...

Hubo un rato que tuve un poco de bajón, es cierto, cuando tocó subir la mortifera subida esa del mil por ciento, Diosss, qué suplicio. Pero bueno, una vez pasado, recuperé de nuevo el tono y continué más o menos bien, ya un poco más castigado y más hastiado eso sí pero bueno, como todo el mundo supongo. A estas alturas de marcha, los continuos repechones aparecen por donde menos te lo esperas y es un continuo castigo que se repite una y otra vez. Luego, a lo mejor no subes muchos metros acumulados pero chico, las piernas te las va, minando no, fulminando que es peor.

3:30. Miro el reloj y veo que sí, que para rebajar ese tiempo estoy. Me encuentro durante bastantes minutos solo, sin nadie por delante ni por detrás. Qué gusto, pasar por las zonas de nogales de la rambla de Arroyo Blanco con el fresquito rico que corría y que aliviaba lo que iba picando el sol ya a esas horas. Estaba disfrutando mucho.

Al acercarme a la última subida, la de la cantera, veo a lo lejos un ciclista y me exijo un poco más, no vaya a ser que yendo solo me esté relajando más de lo normal jeje, así que voy en caza y captura hasta que tengo a tiro a la pieza que sigo y tras un cambio de registro colocando el plato grande le doy alcance. Y luego me 'liquido' a dos más. Toma! Ya no queda más que lanzarse a la línea de meta, con buen regusto. 

3:16 es el tiempo que marca el reloj. Entro entero, feliz, contento y satisfecho. He realizado una de las mejores marchas de mi vida, no quizás por tiempos, pero si por sensaciones, por lo entero que he acabado y por lo que he disfrutado del recorrido. Sin duda alguna, gracias a la belleza del sitio.

Encuentro a algunos amigos que han llegado ya hace un rato haciendo unos muy meritorios registros al alcance de pocos. Mi puesto final, según reza en la clasificación es el 110, octavo en mi categoría de 'alevines', con lo que no puedo estar más que satisfecho por el rendimiento tan 'alto' después de la 'perrera' que había tenido las semanas previas.

Tras departir animádamente con los amigos, hacer algunas fotos, recoger el jamón, homenajear a Román por su subida al podio, toca ducha y macarrones. Este año los macarrones a la leña mejores que el año pasado, y eso es mucho decir, no creáis. En el pabellón, duchados, limpios y frescos, pasamos un ratico muy bueno charlando sobre los pormenores de unos y de otros durante la jornada y haciendo de la convivencia una segunda experiencia, tan buena o más que la que hace que nos unamos, el ciclismo.

Hay que ver la cantidad de amigos nuevos que he echado en estos dos últimos años de rentrée en el pelotón ciclista: Javi, Ángel, Román, Antonio, Paquito, Shylock, Joaquín, Enrique, David, Kalan, José María, Carmen, Gabi, Capi, Pablo,... y que se encontraban aquí en El Sabinar. Con todos ellos es mucho más divertido el ciclismo.

Para terminar, agradecer a todos los voluntarios y colaboradores de esta magnifica marcha, la Sabina Albar Bike que hacen que te sientas cómodo y a gusto en todo momento desde la recogida de dorsales hasta la degustación de los macarrones a la leña pasando por el marcado adecuado del recorrido con indicación precisa de los puntos peligrosos y la posición de los puntos de avituallamientos correctos para el buen desarrollo de la marcha. Con todo consiguen que, pese a la dureza del trazado, te entren ganas de volver de nuevo el año siguiente, así que...

El año que viene más.